Consejo. Vladimir Putin recibe informes de su consejo de seguridad. / AP
El mandatario de EU contradice informes de sus asesores, quienes han señalado a los rusos por apoyar a Maduro

WASHINGTON, EU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump contradijo ayer la postura oficial de su Gobierno al asegurar que su homólogo ruso, Vladímir Putin, no quiere intervenir en Venezuela, mientras el Pentágono debatía opciones militares ante la crisis política en el país sudamericano.

Después de hablar por teléfono durante más de una hora con Putin, Trump ofreció una lectura sorprendente de una conversación sobre Venezuela que prometía estar cargada de tensión, dado que Washington y Moscú se acusan mutuamente de prolongar la crisis política en el país mediante acciones intervencionistas.

“Creo que es una conversación muy positiva la que he tenido con el presidente Putin sobre Venezuela”, aseguró Trump a los periodistas después de concluir la llamada.

“Él (Putin) no está pensando en absoluto en implicarse en Venezuela, más allá de que quiere ver que ocurra algo positivo en Venezuela, y yo siento lo mismo”, subrayó el presidente.

Desde antes de llegar al poder en 2017, Trump ha demostrado tener una admiración especial por Putin, al que se niega a definir en términos de “amigo o enemigo”, y eso ha provocado que la política estadounidense hacia Rusia resulte contradictoria.

Las declaraciones de Trump marcan un fuerte contraste con la postura expresada hasta ahora por la Casa Blanca y el Departamento de Estado, que han responsabilizado a Rusia y Cuba de la permanencia en el poder del presidente venezolano, Nicolás Maduro, al que ni EU ni otros 50 países reconocen como legítimo.

Las críticas a Moscú en relación con Venezuela, no obstante, han llegado hasta ahora casi siempre del entorno de Trump y no del propio presidente, que el pasado martes amenazó con sanciones a Cuba por su presunto respaldo militar a Maduro, pero no mencionó a Rusia.

EL KREMLIN, FIRME

En la llamada, Putin se mantuvo firme en su postura oficial, al pedir que se deje a los venezolanos definir su futuro y advertir de que “la injerencia externa” y “los intentos de cambio de poder por la fuerza socavan las posibilidades de una solución política a la crisis”, según comunicado del Kremlin.