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Poco antes de morir, el cerebro genera una onda de actividad eléctrica, fenómeno que ha sido bautizado como tsunami cerebral

Un equipo de neurólogos del Hospital Universitario de la caridad en Berlín y de la Universidad de Cincinnati, han hecho uno de los más grandes descubrimientos en neurología del año.

Poco antes de morir, el cerebro genera una onda de actividad eléctrica, fenómeno que ha sido bautizado como tsunami cerebral. Una ves pasado el temporal, la muerte es irreversible.

El estudio innovativo ha sido titulado: “depolarización de la difusión terminal y el silencio eléctrico en la muerte de la corteza cerebral humana”, publicado en la revista Anales de la Neurología, implica un doble descubrimiento.

Por una parte, la consciencia continua a producir actividad algunos minutos después que el resto del cuerpo ha dejado de hacerlo. Por otra parte, este retardo aumenta la probabilidad que durante aquellos pocos minutos de fase de consciencia activa-cuerpo inactivo, el proceso de muerte cerebral puede subir un vuelco.

 

Los equipos de neurólogos alemanes y norteamericanos han utilizado a 9 pacientes provenientes de Alemania y de los Estados Unidos.Todos presentaban lesiones cerebrales irreversibles provenientes de accidentes vehiculares, ictus o ataques cardiacos.

Al final del experimento, los doctores e investigadores tenían la obligación de no resucitar los pacientes; por esto, han tenido que preguntar preventivamente el consenso de los parientes para no reanimar los pacientes en caso de necesidad.

Para estudiar la actividad eléctrica del cerebro, han sido posicionados los electrodos sobre la superficie cerebral. El objetivo principal era descubrir los mecanismo que intervienen en la muerte cerebral, así como conocer los mecanismos neuronales que se verifican en aquellos instantes.

De esta forma se ha revelado el denominado “tsunami cerebral”, una onda de descargas eléctricas que recorre la corteza entera cerebral provocando daños irreversibles.

Este instante es el principio del fin de las células cerebrales. Es el momento en que se apagan, determinando su muerte irreversible. El tsunami cerebral puede ocurrir hasta 5 minutos después que el corazón deja de latir.

Las neuronas, por lo tanto, pueden continuar a funcionar sin pulsaciones cardiacas. Después del ataque cardiaco, por lo tanto, se produce una progresiva pérdida del potencial electromagnético de las neuronas.

Con información de La mente e meravigliosa