Obispo electo de Saltillo, Hilario González García. Foto: Especial
El nuevo Obispo de Saltillo, en entrevista para VANGUARDIA, expuso que como sacerdote, cuando se es enviado a una misión, de antemano se sabe que "se van a establecer nuevos lazos de cariño, de organización y de pastoral"

Saltillo tiene nuevo Obispo, luego de que el Vaticano nombrara ayer a Hilario González, como el nuevo representante de la Iglesia Católica en la localidad, en sustitución de Raúl Vera; González aseguró que vendrá a la ciudad a seguir el ejemplo de Jesús.

El Obispo electo de Saltillo actualmente encabeza la Diócesis de Linares, en Nuevo León, puesto al que llegó hace seis años.

En entrevista con VANGUARDIA, González afirmó que toma este nuevo reto para servir donde se necesite. 
“(Quiero) Tratar de imitar a Jesús que llega conoce su gente, se encarna para establecer esos vínculos humanos de atender a la gente y responder lo mejor posible. Yo quisiera que el Señor me concediera eso y poder cooperar a través de la Diócesis”, compartió.

Aseguró que este lunes estará teniendo un encuentro privado con el actual obispo Raúl Vera. 

RECONOCEN LABOR DE VERA

Luego de haber renunciado al cumplir 75 años, como lo marca el Derecho Canónico, Vera será nombrado Obispo Emérito de Saltillo, este título lo tendrá junto a Francisco Villalobos. 

Al conocer al sucesor, diferentes grupos de la sociedad civil reconocieron la labor de casi 21 años de Vera al frente de la Diócesis de Saltillo. 

“No solamente tiene el corazón puesto con los pobres, sino también la razón. Lo que la gente tiene es este sector de iglesia comprometido con la vida de los pobres”, comentó Cristina Auerbach, representante de Familia Pasta de Conchos. 

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Monterrey, Nuevo León.- Con la misma humildad de Jesús de llegar, encarnarse y servir, así el Obispo electo de Saltillo, Hilario González García espera poder entablar una relación con los feligreses de su nueva Diócesis tras ser designado como sucesor de Monseñor Raúl Vera López, quien ahora se desempeñará como Obispo Emérito.

“(Quiero) Tratar de imitar a Jesús que llega conoce su gente, se encarna para establecer esos vínculos humanos de atender a la gente y responder lo mejor posible. Yo quisiera que el Señor me concediera eso y poder cooperar a través de la Diócesis”, compartió.

 La Nunciatura Apostólica, a través de la Secretaría General de la Conferencia del Episcopado Mexicano, dio a conocer, este sábado, la designación de González García al frente de la Diócesis de Saltillo.

Indicó que su ideal es seguir el camino de Jesús y encarnarse con el pueblo que ahora estará bajo su guía espiritual.

Con  seis años al frente de la Diócesis de Linares,  González García se encariño con esa comunidad, pero como sacerdote sabe que está para servir en donde sea necesario.

“Uno es sacerdote y sabe que está para servir, aquí o allá, en donde se necesite. Un servidor, que ya es Obispo de una Diócesis de Linares; pues  son sentimientos encontrados, ya llevaba aquí seis años. El trabajo con la gente, el cariño, los proyectos y todo eso; uno tiene como ser humano esos lazos, esos vínculos”, confesó.

 Expuso que como sacerdote, cuando se es enviado a una misión, de antemano se sabe que se van a  establecer nuevos lazos de cariño, de organización y de pastoral.

“El Señor, por medio del Papa Francisco, me dio esta misión y para servicio de la iglesia, podré irme a Saltillo a seguir mi trabajo”, expresó.

Confesó que de sentimientos encontrados es su situación anímica, espiritual y sacerdotal, tras conocer la noticia de su designación.

Hasta el mediodía de este sábado, mencionó, que todavía no había tenido la oportunidad de hablar con Monseñor Raúl Vera, sin embargo tienen pactada una reunión personal- privada para el próximo lunes.

“Será una entrevista personal no como si fuera encuentro de Trump y AMLO o cosas por el estilo; son dos amigos Obispos que estaremos juntándonos para platicar”, explicó.

Añadió que todavía desconoce cuáles será los retos a los que se enfrentará en su nueva Diócesis porque aún no ha tenido un intercambio de información con su antecesor.

“Pero uno sabe que cuando llega a un nuevo destino ya hay trabajo, ya hay un proyecto, un plan pastoral, hay una manera de ser propia de la Iglesia”, dijo.

Sin embargo, mencionó que su primera intención será informarse y conocer a la gente, los sacerdotes, la vida religiosa y los laicos.

Adelantó que para finales de enero o principios de febrero espera poder ya estar al frente de la nueva Diócesis, que le ha sido encomendada justo por las mismas fechas en que hace seis años fue nombrado Obispo de Linares.

El Obispo electo de Saltillo reconoció que el 2020 ha sido un año difícil para todos a causa de la pandemia de Covid-19.

Ante dicha situación resaltó que su mensaje es de paciencia, prudencia y piedad para poder salir delante de esta difícil prueba.

“Para empezar paciencia ante esta situación adversa y no tan facilitadora en la que vivimos nuestra fe. Antes eran talleres personales, cursos, retiros y como buenos mexicanos mucho contacto físico. No está costando esta ausencia de esta cercanía”, apuntó.

Añadió que también son importantes: la prudencia, para no fomentar situaciones de contagios,  y la piedad con nuestros semejantes.

El religioso confió que a él mismo le tocó enfrentar el Covid-19 y apenas va saliendo de esta prueba.

“Voy saliendo del Covid-19 ahora el 16 me dieron de alta después de tres semanas”, dijo.

 Sostuvo que tras su recuperación sintió mucha emoción de volver a oficiar.

“Fue de mucha emoción poder celebrar la eucaristía con mi gente, en la Catedral”, reveló.

Agregó que tras el lapso de la enfermedad y su designación eso le hizo pensar que noviembre tiene mucho sentido vocacional para su persona porque han sido los mismos ciclos litúrgicos: su nombramiento como Obispo de Linares y ahora de Saltillo.

Eso me ayuda a poner en manos de Dios, mi vida, mi vocación y en este contexto surge esta invitación (como Obispo de Saltillo)”, declaró.

Cuestionado sobre el papel de las nuevas generaciones  en la iglesia católica, el Obispo electo subrayó que el Trienio del Episcopado mantiene como una de sus prioridades a los jóvenes.

“No solamente como destinatarios sino también como protagonistas de la iglesia”, estableció.

Por otra parte, también se refirió a la reciente aprobación de la marihuana para uso lúdico y opinó que  la iglesia lo que siempre ha querido es la conciencia de vivir sanamente.

“Sabemos que estamos en un ambiente de libertad, de democracia, de una sociedad secular. Yo creo que como iglesia lo que queremos es buscar la manera de hacer conciencia de vivir sanamente aunque la oferta o las leyes o la posibilidad de ese uso lúdico (existan)”, puntualizó.