Maestro. La música de Ennio Morricone ha sido y seguirá siendo referente e influencia de otros artistas del medio.
Uno de los más destacados compositores de bandas sonoras del cine murió este lunes 6 de julio y aquí recordamos algunas de sus más importantes obras

“Yo, Ennio Morricone, he muerto”, así se despidió de manera póstuma el compositor en una carta que dio lectura Giorgio Assuma, abogado y amigo del autor de emblemáticas bandas sonoras quien falleció la madrugada de este lunes 6 de julio del 2020 a la edad de 91 años.

En la misiva que escribió “para no molestar” se despidió de familiares y amigos, además de que reafirmó su amor por su esposa María Travia, quien lo acompañó a lo largo de casi toda su carrera, pues contrajeron matrimonio en 1950 cuatro años después de que Morricone había comenzado a componer, tiempo para el cual ya había dado sus primeros pasos en el mundo del cine, el teatro y la radio.

El músico y director de orquesta, nacido el 10 de noviembre de 1928 en Roma, Italia, fue reconocido por la variedad de estilos que manejó al momento de componer bandas sonoras, desde westerns hasta dramas, además de la influencia que su trabajo supuso en otros músicos, compositores, bandas y cineastas.

A lo largo de todo este tiempo recibió por su obra tres Grammy, tres Golden Globes, Seis BAFTA, y un Oscar, galardón que supuestamente le fue retenido por años dadas sus alineación política abiertamente comunista —posición siempre criticada por cualquier institución norteamericana—.

Morricone compuso cerca de 400 bandas sonoras y más de 100 obras clásicas y por ello, en memoria de su arte y de su persona, en VMÁS te presentamos cinco de las más emblemáticas creaciones que este artista nos legó.

El bueno, el malo y el feo

Popularmente el nombre de Ennio Morricone es asociado con el género del western, pues su colaboraciones con Sergio Leone dejó un gran impacto en la cultura pop del siglo XX, y este es el caso con la banda sonora de “El bueno, el malo y el feo” de 1966.

La pieza “L’estasi dell’oro” (el éxtasis del oro, en español, que acompaña la escena en la que el personaje de Tuco ,“El Feo”, interpretado por Eli Wallach, busca desesperadamente una tumba que contiene miles de monedas de oro, se convirtió en el signo de la película y ha sido utilizada en más de un otro medio.

Su reinterpretación más popular es, sin duda, la que Metallica ha llevado a cabo en sus conciertos desde 1984, al hacer una versión en metal para abrir sus eventos.

Los 8 más odiados

Por años Quentin Tarantino utilizó la música de Ennio Morricone para sus películas. Temas de las bandas sonoras del compositor italiano aparecieron desde Kill BIll hasta Érase una vez en Hollywood, pero en 2015 por fin tuvo la oportunidad de colaborar con el maestro.

Con “Los 8 más odiados”, además, Morricone por fin fue reconocido por la Academia de Hollywood con el Oscar a Mejor Banda Sonora Original, galardón que le debían desde hacía años.

El thriller western de Tarantino permitió a Morricone explorar nuevamente un sentido más oscuro de su música —y con referencias a su trabajo en “La Cosa”— en una producción en la que destaca el tema principal, “L’ultima diligenza di Red Rock” (La última diligencia de Red Rock, en español).

Cinema Paradiso

Un homenaje mismo al cine es este filme de 1988, ganador del Oscar a Mejor Película Extranjera en 1990, dirigido por Giuseppe Tornatore cuyo tema principal ha provocado el llanto de más de uno.

La historia de vida y de nostalgia del Salvatore Di Vita es acompañada por esta pieza musical y reconocida principalmente como la que ambienta la escena final donde, conmovido, observa todas las escenas de besos censuradas por órdenes del sacerdote del pueblo que nunca pudo ver en su juventud.

Esta banda sonora destaca por ser una que, en manos del chelista Yo-Yo Ma, ha dado la vuelta al mundo y sirve de ejemplo para demostrar la popularidad de la música de Morricone entre los intérpretes contemporáneos.

La Misión

Sin duda “Gabriel’s Oboe” también es otra de las piezas que es interpretada con regularidad por solistas de todas las edades y orígenes desde su lanzamiento en el drama histórico La Misión de Roland Joffé, de 1986.

Es esta pieza la que salva la vida del misionero jesuita Gabriel —interpretado por Jeremy Irons—, quien busca convertir a la tribu guaraní de las selvas del norte de Argentina al cristianismo, pues al tocar la obra en su oboe cerca de las cataratas del Iguazú la música atrae a los indígenas quienes deciden perdonarle la vida.

Si bien esta es la pieza que destaca toda la banda sonora es considerada una de las mejores obras de Morricone —fue nominada al Oscar— por lo cual ha sido interpretada por muchas orquestas.

La cosa

La variedad de estilos que Morricone exploró y manejó es otra de las cualidades que se aprecia en su obra y esto lo demostró cuando colaboró en 1982 con John Carpenter en su obra maestra “La Cosa”.

Esta película de horror protagonizada por Kurt Russell no sería la misma sin al escalofriante banda sonora del italiano, quien utilizó sintetizadores, adentrándose en el mundo de lo electrónico, para darle una sensación diferente, más tecnológica, a la música.

Sin embargo, dado el trabajo de Carpenter gran parte de la banda sonora, de poco más de una hora de duración, no llegó al corte final; en cambio el director compuso efectos de sonido más apropiados para las escenas tensas, pero el producto fue de todas formas comercializado como el soundtrack de la película.