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La desigualdad socioeconómica del país, también es un factor que permeó el acceso a diagnósticos para la detección del virus del SARS-CoV2, pues “a mayor nivel de exclusión socioeconómica, menos pruebas por habitante se han realizado”

La tasa de mortalidad de pacientes Covid-19 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se encuentra por encima del 50%, mientras que en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) se registró un 38% de fallecimientos por coronavirus, entre 2020 y comienzos de 2021, según el Institute for Global Health Sciences (UCSF).

El sector salud público de México se vio afectado al inicio y durante la pandemia de la Covid debido a “recortes presupuestarios debilitantes” que marcaron aún más la desigualdad a la atención médica en nuestro país y lo cual se ve reflejado en la alta tasa de mortalidad de dicho sector, según el estudio.

Dichas cifras contrastan aún más con el 20% de muertes por Covid-19 registradas en el sector de salud privado.

El UCSF señaló que diversos factores contribuyeron a remarcar la desigualdad en la atención médica de los pacientes infectados con coronavirus, entre los que destacó la fragmentación financiera del sistema de salud mexicano, los cuales pueden tener graves consecuencias en un “futuro inmediato”

“(…) Recortes presupuestarios debilitantes y reformas mal implementadas afectaron aún más la funcionalidad del sistema de salud al inicio de la pandemia y, posteriormente, a lo largo de 2020”, señaló el estudio.

De acuerdo con la investigación realizada por el UCSF, las infraestructuras viejas, altos volúmenes de pacientes, falta de personal (incluso cuando aumentó el número de camas o ventiladores), escasez de medicamentos, capacitación inadecuada y criterios restrictivos de hospitalización, contribuyeron a la alta tasa de letalidad en hospitales públicos.

También apuntó que, debido a que el gobierno estableció la disponibilidad de camas hospitalarias como una señal de que la pandemia estaba bajo control, se generaron presiones en el sistema de salud para no admitir pacientes, a menos que presentaran síntomas graves.

“Según los datos epidemiológicos oficiales, al 26 de febrero de 2021 el 10% de los pacientes con diagnóstico confirmado de CoVID-19 fallecieron sin acceso a un hospital. (…) Nuestro análisis muestra que el sexo masculino, la edad más joven y la obesidad son predictores significativos de riesgo de morir sin acceso a hospitalización”, subrayó el UCSF.

La desigualdad socioeconómica del país, también es un factor que permeó el acceso a diagnósticos para la detección del virus del SARS-CoV2, pues “a mayor nivel de exclusión socioeconómica, menos pruebas por habitante se han realizado”.

Además, la posibilidad de seguir la recomendación de quedarse en casa se encuentra “fuertemente segmentada” por clase social, pues no todos tienen la solvencia económica suficiente para cumplir con el mandato gubernamental.

“Esto se ve reforzado por la falta de programas económicos para apoyar el aislamiento y la cuarentena”, añadió

Hasta este jueves, México registra un total de 211 mil 213 muertes y 2 millones 295 mil 435 casos de Covid-19, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).

En 24 horas, al informe se agregaron 4 mil 189 nuevos casos y 401 decesos por coronavirus.

México es el tercer país con más muertes por Covid-19 en el mundo, de acuerdo con el conteo de la Universidad Johns Hopkins. Brasil está en segundo lugar con 365 mil 444 decesos y Estados Unidos se mantiene en primera posición con 565 mil 254.