Dolores Padierna, diputada de Morena / Foto: Especial
La vicepresidenta de la Cámara de Diputados aseguró que la reforma aprobada garantiza igualdad de condiciones en el ingreso, permanencia y egreso de los niños al sistema educativo

La vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Dolores Padierna, afirmó que la reforma educativa permitirá establecer “piso parejo” para el ingreso, el aprovechamiento y la permanencia de los niños en el sistema escolar, pese a las brechas de desigualdad social.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), dijo, 30.8 por ciento de la población mayor de tres años y con los menores ingresos presenta rezago educativo, mientras en el sector de mayores ingresos, dicho indicador es de sólo 3.6 por ciento.

“El diagnóstico de la educación en México parte de una injusta realidad de que, para estudiar, no hay piso parejo para todas y todos; las brechas de desigualdad socioeconómica afectan tanto el ingreso como el aprovechamiento y permanencia de nuestras niñas y niños, adolescentes y jóvenes en el sistema educativo”, remarcó Padierna.

En ese contexto, señaló que la recién aprobada reforma a los artículos 3, 31 y 73 de la Constitución establece garantías que responden a los principios de equidad e inclusión en la educación.

“Nuestra reforma educativa obliga a las autoridades locales y federales al establecimiento de becas, programas y cupo suficiente para que la niñez, la adolescencia y juventud de nuestro país estudie y no abandone sus estudios hasta alcanzar niveles universitarios”, indicó.

Por separado, el coordinador de los diputados sin partido, Ricardo Gallardo, sostuvo que el Congreso de la Unión aprobó la reforma educativa que necesita México.

Señaló que las modificaciones constitucionales privilegian el interés superior de la niñez, al prever la enseñanza de valores, música, civismo, artes, deportes, matemáticas, ciencias y humanidades.

Gallardo señaló que la reforma educativa garantizará los derechos laborales de los maestros y pondrá en el centro del sistema educativo a la niñez del país, además de eliminar evaluaciones que castiguen a los maestros.

“Las evaluaciones no estarán ligadas nunca a la permanencia en el servicio; ahora se reconoce a los profesores como agentes del cambio social”, puntualizó.