Fenómeno. El problema de las fosas con restos ocurre en estados como Coahuila, Durango, Guerrero y Michoacán, entre otros. / Foto: EL UNIVERSAL
Culpa a cártel del narco de haberlos desaparecido y sepultado
"Conocimos muchos polleros que trabajaron con los Zetas, por lo menos 250, que estaban a cargo de un tal Adrian fuera del Cereso y de su hijo del mismo nombre que operaba desde adentro”
Alejandro Solalinde, sacerdote

El padre Alejandro Solalinde, coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana Pacífico Sur, dijo en entrevista con VANGUARDIA, que muchos de los restos de las fosas encontradas en el ejido Patrocinio, en el municipio de San Pedro, Coahuila, puedan ser de migrantes desaparecidos en manos de los Zetas.

Comentó que, a raíz de que las cámaras voltearon hacia en caso de la desaparición de 300 personas en Allende, se ha ido destapando en Coahuila la serie de crímenes y operaciones al mando del grupo de Los Zetas y la ayuda de las bandas “M13” y “M18”, que no sólo tienen que ver con coahuilenses, sino también con un sinfín de migrantes.

Aseguró que su coordinación empezó a recibir llamadas de Piedras Negras, con la información recurrente de que migrantes eran desaparecidos, con técnicas muy parecidas a las ejecutadas por los Zetas de Tamaulipas y Veracruz; quienes al inicio hacían fosas, pero posteriormente, había tantos cuerpos que empezaron a desaparecerlos incinerándolos dentro y fuera del Cereso de Piedras Negras.

“Conocimos muchos polleros que trabajaron con los Zetas, por lo menos 250 que estaban a cargo de un tal Adrian fuera del Cereso y de su hijo del mismo nombre que operaba desde adentro”, denunció  el sacerdote.

 Aseguró que al inicio los polleros trabajaban sólo cruzando a las personas por la parte del Río Bravo, pero después Los Zetas los obligaron a cometer actos delictivos y secuestros.

Por esta razón, Solalinde, sospecha que el operativo en el ejido Patrocinio en búsqueda de más restos, revelará que muchos de los huesos son de los migrantes de quienes nunca más volvieron a saber. “Y debe haber en más lugares, los zetas secuestraban 10 mil migrantes cada 6 meses’’. 

“Coahuila debe pedir cuentas a Humberto Moreira, porque es imposible que no estuviera implicado en todo esto”, aseguró el sacerdote del colectivo que él mismo coordina.

Informó que se han computado al menos 10 mil desapariciones de migrantes, pero a diferencia, el Movimiento Mesoamericano de Migrantes que ha computarizado más de 70 mil ocurridos más frecuentemente en Coahuila, Veracruz, Chiapas y Tabasco.

Por otro lado, el cura hizo un llamado a la comunidad de familiares de víctimas desaparición forzada, a que se hagan presentes en Coahuila, ya que tendrán posibilidades de encontrar los restos de sus familiares, aunque lamentó, que el Gobierno Federal no destine los recursos necesarios para determinar el ADN de cada una de las víctimas.