Tomada de Internet
Los restos hallados en el llamado “Hoyo negro” en el municipio de Tulum han sido estudiados y los resultados muestran cómo pudo ser la vida de la joven hace 13,000 años.

El equipo de arqueólogos de la maestra Pilar Luna Erreguerena, en conjunto con científicos de Estados Unidos y Canadá ha estudiado los restos prehistóricos de Naia, bautizada en honor de las náyades, ninfas acuáticas, al ser encontrada en una cueva sumergida durante los pasados años desde su descubrimiento en 2007 y ahora han revelado gran parte de sus resultados.

La vida de la joven de entre 15 y 16 fue dura, a eso apuntan los estudios realizados en el esqueleto. La maestra Luna explicó que las marcas de Harris, vestigios de momentos de hambruna, están presentes en su osamenta, lo que quiere decir que “sufrió escasez de comida en varias ocasiones a lo largo de su corta o larga vida, como se quiera ver, porque aunque para nosotros es una joven, para esos tiempos Naia estaba a la mitad de su vida”.

El estado de su dentadura indica que padeció gingivitis y el radio derecho muestra una fractura que sanó en vida. Pero lo más revelador se encontró en su pelvis, que da muestras que la joven había dado a luz meses antes de caer en el pozo donde perdió la vida.

También mencionó que gracias a esta dentadura se pudo obtener información acerca de su alimentación, consistente en semillas y frutos, lo que a su vez lleva a que algunos investigadores propongan la teoría de que la vida de estas tribus que migraron a América por el estrecho de Bering estuvo lejos de ser idílica.

Fuente: El Universal