Reacción. La reactivación fue celebrada por los comerciantes, quienes dijeron que ya tenían tres meses sin ingresos fijos.
Los trabajadores del municipio explicaron a este medio que si bien las personas respondían de manera positiva, algunas se comportaban de una manera hostil, y usaban palabras altisonantes y actitudes violentas

Después de tres meses cerrado, el mercado al aire libre de la Guayulera volvió con una serie de medidas sanitarias para prevenir el contagio de coronavirus. Aunque las autoridades pidieron a la gente que portara cubrebocas y que no llevara a niños y adultos mayores, no todos acataron las restricciones.

En un recorrido hecho por VANGUARDIA se pudo observar que no todos los ciudadanos que asistieron respetaron las medidas sanitarias; ante esto, los agentes de la salud les entregaban sin costo un cubrebocas y exhortaban a los padres a que se retiraran en caso de llevar niños o adultos mayores.

Comercio. Un buen número de compradores se vio en los puestos.

Los trabajadores del municipio explicaron a este medio que si bien las personas respondían de manera positiva, algunas se comportaban de una manera hostil, y usaban palabras altisonantes y actitudes violentas cuando se les impedía el acceso.

GUARDAR LA DISTANCIA

Otra recomendación es mantener la sana distancia entre clientes, y que solo pueden estar un máximo de cuatro personas en los puestos (entre visitantes y encargados).

En el recorrido se constató que estas disposiciones no fueron atendidas con regularidad, pues resultó bastante complicado controlar el flujo de los visitantes, pese a los esfuerzos de los inspectores y agentes de la salud del Municipio.

Nazul Aramayo

1985. Reportero enfocado en temas de movilidad, medio ambiente, historias de vida, cultura popular, música, literatura. Autor de los libros “Cantinas que merecen ser amadas y personas que no” (Producciones El Salario del Miedo: 2019), “La Monalilia y sus estrellas colombianas” (FETA: 2017) y “Eros díler” (Jus: 2012). Ha sido ganador del Premio Estatal de Periodismo Coahuila 2017 y 2018, en los géneros de Crónica y Mejor Trabajo de Periodismo Cultural respectivamente. Ganador del XXIX Concurso Literario Nacional “Magdalena Mondragón” en el género de cuento. Ha sido becario del PECDA y FONCA.