Entre los datos curiosos del compositor alemán Ludwig van Beethoven está que fue proclamado por contrato el primer genio creado, así como también que reivindicó en su única ópera Fidelio a los personajes femeninos en una sociedad patriarcal. En este mes de diciembre se celebra sus 250 años de su nacimiento.

Cada vez que está frente a la tumba de Beethoven en el Cementerio Central de Viena, en Austria, el barítono y músico Ramón Gener (1967, Barcelona, España), uno de los más reconocidos divulgadores musicales y director y conductor de exitosos programas televisivos de arte y música, se hace las mismas preguntas que no consigue responder racionalmente.

¿Qué me ha llevado hasta aquí?, ¿por qué vuelvo siempre?, o (con un toque de intriga) ¿por qué su tumba me parece cada vez más nueva?”, se pregunta Gener (www.ramongener.com) , que más allá de su carrera televisiva, imparte conferencias y cursos, en universidades y los mejores teatros de ópera. 

Señala que, para intentar encontrar algún tipo de respuesta, relee la oración fúnebre que Franz Grillparzer, poeta y amigo de Beethoven, escribió en marzo de 1827 para el funeral del músico nacido en Bonn en diciembre de 1770, en la cual habla de Beethoven como un artista total y el heredero de la fama inmortal de Bach, Handel, Haydn y Mozart.

En esa larga necrológica profetiza “unos tiempos venideros, en los que el poder abrumador de la obra de Beethoven caerá sobre las personas como una impetuosa tormenta, haciendo que el éxtasis se desborde entre las generaciones todavía por nacer”.

El pronóstico de Grillparzer, sin duda, se ha cumplido al pie de la letra, al considerar el monumental legado artístico de Beethoven en 2020, cuando se cumplen 250 años del nacimiento del músico de Bonn y Ramón Gener publicó un libro ilustrado por el pintor e ilustrador Fernando Vicente (www.fernandovicente.es) que profundiza en la vida y obra del gran genio alemán.

UN VIRTUOSO PRECOZ

Con apenas veintiséis años, Beethoven empezó a escuchar silbidos y zumbidos en los oídos y, en apenas cuatro o cinco años, había perdido más de la mitad de la capacidad auditiva, pero está condición no frenó al genio en su labor musical”, explica Gener, en referencia a uno de los aspectos curiosos más conocidos y comentados sobre el músico de Bonn.

Pero hay otras facetas y hechos llamativos pero menos conocidos en la vida de uno de los artistas más reconocidos de la historia, que Gener ha recopilado exhaustivamente en su libro ‘Beethoven. Un músico sobre un mar de nubes’,  y que están en el origen de algunas de las preguntas sin respuesta que le surgen cada vez que visita su tumba en Viena.

Para Gener, una parte de la personalidad de Beethoven se hace patente cuando, “siendo aún adolescente, mostró su empeño por impresionar con una fantástica variación improvisada a Mozart, de quien consiguió ganarse el reconocimiento y que declaró al escucharlo: ´Fíjate en ese chico, algún día el mundo hablará de él`”, afirma el divulgador.

Beethoven fue un artista, pero también un hombre en el más alto sentido de la palabra. Autor de la ilustración: Fernando Vicente

Beethoven publicó su primera obra con doce años, consistente -“como no podía ser de otro modo”, según recalca Gener, en nueve variaciones para piano.

El organista, compositor de ópera y director de orquesta alemán, Christian Gottlob Neefe apareció en la vida de Beethoven en el momento adecuado, según Gener. 

Recién nombrado organista de la corte del arzobispo y príncipe elector Maximilian Friedrich, Neefe se convirtió en el profesor que el joven Ludwig necesitaba, enseñándole a completar las lagunas de su precaria educación escolar”, indica el experto.

 

LA MÚSICA COMO FRUTO SOCIAL

Beethoven entendía la música como un fruto social de su tiempo, sentía que no existían las fronteras, que su país era el mundo entero y su religión hacer el bien”, según Gener. 

Explica que el músico se sumergió en libros “para empaparse de la cultura, pues sentía que debía estar formado para poder conocer a fondo todos los cambios de la época”.

GENIO CREADOR DE UN NUEVO MUNDO

Con el nuevo mundo surgido tras la revolución Francesa (1789-1799), llegó el nuevo hombre, y en la música, Beethoven fue el primer nuevo hombre”, afirma rotundo Gener. 

Señala que entonces la aristocracia del ‘ancien régime’ (sistema de gobierno pre-revolucionario) se puso a sus pies y, en un documento firmado en Viena el miércoles 1de marzo de 1809, “proclamó a Beethoven como el primer genio creador de la historia de la música”.

Ese documento era un contrato que otorgó a Beethoven un reconocimiento que no habían recibido Bach ni Mozart, que fueron tan geniales como Beethoven”, destaca Gener.

 

UNA SINFONÍA PARA NAPOLEÓN

Beethoven vio en Napoleón Bonaparte al hombre que puso orden a los excesos y al terror de la Revolución”, según Gener. 

Para Beethoven, Napoleón era un héroe, el militar que, aun en el arte de la guerra, celebraba la grandeza de la paz; el político que no pretendía conquistar Europa, sino liberarla de la tiranía y por eso le dedicó la obra más ambiciosa que había concebido hasta ese momento, la Tercera Sinfonía”, según este divulgador musical.

Con la Tercera Sinfonía, Beethoven inauguró su periodo heroico, un nuevo modo de hacer música que lo coloco en el centro mismo de su obra”, destaca.

Beethoven siempre quiso que su música fuera también una expresión de la alta filosofía. Autor de la ilustración: Fernando Vicente

LA AMADA INMORTAL

Más allá de la aristocracia y la nobleza, el perpetuo estado de enamoramiento de Beethoven abrazó también a mujeres relacionadas con el arte, la literatura y la música, y su grito desesperado acerca del amor fue `Oh Dios, déjame encontrar a aquella que esté destinada a ser mía y que me fortalecerá en la virtud´”,  según Gener.

Pero los dioses no atendieron la queja de Beethoven, que se pasó la vida buscando una mujer con la que casarse, pero cuya alma no era como la de un mortal corriente, amando con desmesura, y con demasiado celo e insistencia”, puntualiza.

 

DOS COLOSALES OBRAS EN RE

En una de las épocas más complicadas de la vida del genio, justo en el momento en que la sordera hacia pedazos su mundo y en que las urgencias económicas ponían en peligro su estabilidad, Beethoven regaló a la humanidad dos obras en Re destinadas a iluminar el camino de millones de almas”, señala Gener. 

Se refiere a la Missa solemnis en Re Mayor y la Novena Sinfonía en re menor, “dos de las obras más importantes, no ya sólo del opus de Beethoven, sino de toda la historia de la música”, según recalca.

 

UNA REIVINIDCACIÓN FEMINISTA

Fiel a su lema de que la música sirviera de algo más, tenemos Fidelio, la única ópera que escribe Beethoven y en cuyo argumento reivindica a los personajes femeninos que se veían obligados a transformarse en hombres para conseguir sus objetivos en una sociedad patriarcal”, explica Gener.

En esa obra de teatro musical -del “género de rescate” en la que un personaje retenido o encarcelado de manera injusta era rescatado de modo heroico por otro- Leonore, que es la protagonista de la ópera, necesita recurrir al travestismo para salvar a su marido, señala este divulgador musical.

Leonore es una devota y valerosa esposa cuya misión es rescatar a su marido Florestan de la cárcel en la que sospecha que se encuentra prisionero por sus ideas políticas, para lo cual se disfraza de hombre, se convierte en Fidelio y entra a trabajar en la prisión al lado del carcelero Rocco”, señala.

SOBRE UN MAR DE NUBES

Cuenta Ramón Gener que en su último sueño antes de morir, Beethoven se vio caminando sobre un mar de nubes de libertad, igualdad y fraternidad.

Un sueño que, además de haber dado título a su libro, es en su opinión,  “un retrato que nos ofrece una visión global y completa del genio creador, nos acerca más a su persona y nos permite comprender mejor la prolífica vida del artista”.

Y un sueño que seguramente ha despertado en Ramón Gener nuevas preguntas sin respuesta, durante sus visitas a la tumba vienesa de Beethoven en el 250º aniversario de su nacimiento.

DESTACADOS:

+ "Siendo adolescente, Beethoven se ganó, con una fantástica variación improvisada, el reconocimiento de Mozart, quien declaró al escucharlo: “Fíjate en ese chico, algún día el mundo hablará de él”, señala el músico, escritor y divulgador, Ramón Gener, que recopiló los hechos más relevantes en la vida y obra del alemán.

+ Señala Gener que la aristocracia se puso a los pies de Beethoven y, en un documento firmado en Viena el miércoles 1 de marzo de 1809, lo “proclamó como el primer genio creador de la historia de la música”, concediéndole un reconocimiento que no habían recibido los también geniales Bach y Mozart.  

+ “Fiel a su lema de que la música sirviera de algo más, tenemos Fidelio, la única ópera que escribe Beethoven y en cuyo argumento reivindica a los personajes femeninos que se veían obligados a transformarse en hombres para conseguir sus objetivos en una sociedad patriarcal”, explica Gener.

Por Omar Goncebat EFE/Reportajes