Nuevamente fue Gignac el encargado de darle la victoria a los Tigres. Mexsport
Caminando, ya con el rival entregado, se dio un autogol de Elvin Oliva y no hubo más, por las atajadas del guardameta Menjívar

ORLANDO.- Los Tigres van de nueva cuenta por el torneo que les falta, y por el que tanto han sido criticados durante muchos años.

Los de la Universidad Autónoma de Nuevo León están en la final de la Liga de Campeones de La Concacaf tras derrotar 3-0 al Olimpia de Honduras en juego disputado en la burbuja de Orlando City Stadium.

Y, como siempre, fue de la mano de André-Pierre Gignac, quien marcó dos veces, las dos de penalti (45+4’ y 57’), además de un autogol de Elvin Oliva.

Un juego que no fue exigente en lo futbolístico, pero sí en lo físico. Los hondureños, dirigidos por el histórico exjugador argentino Pedro Troglio, salieron con el cuchillo entre los dientes, a tratar de diezmar y asustar a los jugadores mexicanos, quienes tuvieron que resistir y ser pacientes.

Ya en tiempo de compensación de la primera parte, David Flores metió la mano y en consecuencia se fue expulsado y se marcó el penalti que Gignac cobró bien. Vino otra mano provocada por Fulgencio, otro penalti y otro gol del francés. Caminando, ya con el rival entregado, se dio un autogol de Elvin Oliva y no hubo más, por las atajadas del guardameta Menjívar.