Especial
Tan sólo en Hidalgo se han localizado 886 puntos de ordeña de combustibles

Petróleos Mexicanos (Pemex) emplea un nuevo procedimiento de sellado de las tomas clandestinas detectadas por autoridades federales y estatales en el marco del plan contra el huachicol.

En el ducto Tuxpan-Azcapotzalco, cuadrillas de trabajadores de la empresa tapan con cemento las tomas encontradas, algo que "está dando buen resultado" a decir del titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval González.

Antes, el personal de Pemex soldaba las tomas luego de realizar una inspección ultrasónica con un aparato especial que mide el grosor del ducto para evitar sellar un área sensible. De acuerdo con trabajadores de la petrolera, los huachicoleros utilizan tuberías y mangueras para agua, además de soldadura y válvulas baratas, para conectarse a los ductos y extraer el combustible.

"En el ducto Tuxpan-Azcapotzalco se están haciendo los trabajos de sellamiento con cemento. Está dando buen resultado", presumió el general.

Tan sólo en Hidalgo, por donde atraviesan los ductos Tuxpan-Azcapotzalco, Tuxpan-Tula y Tula-Salamanca, se han localizado 886 puntos de ordeña de combustibles, de los cuales 880 ya fueron clausurados con el nuevo procedimiento. Faltan seis.

En enero, el gobierno federal implementó un operativo especial de vigilancia en el ducto Tuxpan-Azcapotzalco, que tiene una longitud de 311 kilómetros, con elementos de la Marina y del Ejército.

A la fecha, la Armada de México ha localizado 245 tomas clandestinas en diferentes puntos del ducto, que es el más afectado por grupos dedicados al robo de combustible.