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La inminente llegada de las primeras dosis de la vacuna ha encendido los focos rojos de autoridades estatales de seguridad y salud, quienes tendrán que resolver cómo se llevará a cabo la inmunización en comunidades con riesgos

A pesar de que el presidente Andrés Manuel López Obrador se ha comprometido a que la vacunación contra covid-19 será universal y gratuita, existen más de 7 millones de mexicanos que están en peligro de no recibir esta inmunización, debido a que habitan zonas con alta presencia de grupos del crimen organizado, tienen conflictos sociales o son lugares de difícil acceso.

La inminente llegada de las primeras dosis de la vacuna elaborada por Pfizer ha encendido los focos rojos de autoridades estatales de seguridad y salud, quienes tendrán que resolver cómo se llevará a cabo la inmunización en comunidades controladas por delincuentes, con “autogobierno” o aisladas en municipios de Tamaulipas, Michoacán, Chihuahua, Guerrero, Sinaloa, Jalisco, Durango, Veracruz, Chiapas y Oaxaca.

Tal es el caso del ejido Buena Vista, en Tamaulipas, así como los municipios de San Carlos y San Nicolás, donde hay una fuerte presencia del grupo criminal Columna Armada Pedro J. Méndez.

Asimismo, el crimen organizado mantiene un clima tenso en Santa Engracia, municipio rural con 6 mil 200 habitantes; mientras que la presencia de Los Zetas y el cártel del Noreste en algunos ejidos de El Mante, con 116 mil 170 habitantes, representará un obstáculo para la entrega de las vacunas anticovid.

En tanto, autoridades de Michoacán prevén que se requerirá el acompañamiento especial de las fuerzas armadas en al menos 10 municipios, debido a que las células delictivas dificultarán las jornadas de vacunación. Estos son Aguililla, Apatzingán, Aquila, Buenavista Tomatlán, Churumuco, Parácuaro, Tepalcatepec, Tocumbo, La Huacana y Mújica, que en conjunto suman 354 mil 460 michoacanos.

Las autoridades de Chihuahua aún analizan la manera en que aplicarán las vacunas anticovid en zonas inaccesibles y peligrosas del estado. Entre las zonas más conflictivas está Madera (15 mil habitantes), con antecedentes de continuas pugnas entre bandas criminales y denuncias sobre poblados “impenetrables”. Otro municipio de difícil acceso es Guadalupe y Calvo (51 mil lugareños), enclavado en la Sierra Tarahumara.

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En tres de las siete regiones de Guerrero hay zonas consideradas “rojas” por la situación de inseguridad, lo que ha provocado el cierre de al menos 20 centros de salud. Se trata de unas 350 comunidades localizadas entre la región de la Tierra Caliente, Centro, la Costa Grande y la región serrana, en las que habitan más de 50 mil personas.

Sinaloa encabeza la lista de los estados más peligrosos y tres municipios concentran la incidencia delictiva: Culiacán, Badiraguato y Choix, de acuerdo con datos del Estudio sobre Seguridad y Justicia del Consejo Estatal de Seguridad Pública. En ellos habitan casi un millón de personas.

Tres regiones de Jalisco se consideran como peligrosas debido a la presencia y las disputas criminales: Altos Norte, Sur y Costa Sur, que en total suman poco más de 850 mil personas.

Aunque funcionarios de Durango negaron dificultades para arrancar una posible campaña de vacunación, hay un punto que tiene antecedentes de hechos violentos: Las Quebradas, con comunidades dispersas de menos de 100 habitantes.

En Veracruz, en las últimas semanas los delitos de alto impacto se elevaron en la zona central montañosa, en la parte norte y en el sur del estado, donde viven más de un millón 300 mil habitantes.

Además, las autoridades tendrán que enfrentar el control que ejercen autoridades tradicionales en estados como Chiapas.


Con información de MILENIO