Foto: Tomada de Internet
Las autoridades colombianas, consideraron el hecho de imputarlo como coparticipe en el homicidio de la pequeña de siete años, pues presuntamente tuvo conocimiento de lo que ocurría en el apartamento del arquitecto, y no hizo nada

Tras una serie de investigaciones, autoridades colombiana determinaron que Fernando Merchán, el vigilante del edificio en el que fue encontrado el cuerpo sin vida de la pequeña de siete años, Yuliana Samboní, murió a causa de falta de oxígeno originada por el consumo de antidepresivos, la inadecuada posición para respirar, y las hemorragias producidas por las cortadas que se realizó en cuello, brazos y piernas.

Merchán, quien fue hallado muerto por una de sus hijas en el baño de su apartamento, fue el vigilante en turno cuando el reconocido arquitecto colombiano, Rafael Uribe Noguera, ingresó a la pequeña Yuliana a su edificio luego de haberla secuestrado en una humilde comunidad de Colombia.

Fernando Merchán, vigilante del Equus 66. Foto: Internet

Pese a que sus declaraciones contradecían las pruebas que iban recabando, la Fiscalía del país colombiano, consideraba a Fernando Merchán, como un testigo clave para la aclaración de los hechos, e incluso consideraban el hecho de calificar al vigilante como un copartícipe en lo sucedido con Samboní, quien fue raptada, violada y torturada por Uribe Noriega al interior de dicho edificio.

Tal consideración se estableció pues según la Fiscalía, Merchán supo lo que estaba pasando con la pequeña, y sin embargo no hizo nada para evitarlo. 

Rafael Uribe Noriega. Foto: Internet

El dato

Junto al cadáver del hombre las autoridades encontraron una nota breve que presuntamente habría escrito el hombre. El texto que nos es muy largo dice entre otras cosa, "hijitas perdónenme, a María y demás amigos y familiares, pero no quiero volver a la cárcel. No quiero dañarles la Navidad. Soy. Inocente: Fernando".