'Super Slaughter', exposición de Braulio Santillán en el Cerdo de Babel. / Foto: Omar Saucedo/VANGUARDIA.
La exposición de ilustraciones de Braulio Santillán subvierte las estéticas pop de lo lindo, lo tierno y lo pastel y lo convierte en un festival visceral

Imagina la habitación típica de una niña. Todo es rosa o en tonos pastel; hay peluches y muñecas por doquier; las cortinas tienen encajes y las sábanas son de la franela más suave que has tocado.

Ahora imagina que la escena se salpica de rojo, los peluches sonríen y descubren sus fauces; algunos se descosen y de la separación emana no algodón, sino sangre y vísceras, pero ninguno pierde su estructura tierna, y el rosa se mantiene casi intacto, aunque manchado. No necesita ser negro para ser terrorífico.

Esta es la premisa con que el artista Braulio Santillán realizó la exposición “Super Slaughter”, que se inauguró el pasado lunes en la Taberna el Cerdo de Babel y que estará en los muros del bar hasta el 22 de febrero.

Charlie, la pieza principal de la exposición.

En la serie de 25 ilustraciones el autor juega con las expectativas de lo tierno, lo suave y los colores pasteles y les da un giro sangriento o perturbador, estética conocida como pastel gore, que convierte a estos personajes inofensivos en curiosos monstruos.

En la exposición se pueden reconocer cuatro áreas. La principal se ubica en la primera planta del recinto y está protagonizada por los osos de peluche. Aquí se ubica la pieza llamada “Charlie”, que lidera la muestra entera, y en la cual se puede observar a un bello y sonriente conejito de mejillas rosadas sosteniendo sus propios intestinos en la mano, en medio de un campo verde, inocente ante la imagen violenta que creó.

La sección del 'weirdcore'.

La segunda parte recibe a los visitantes en la planta alta y está influenciada por la corriente weirdcore, también de imágenes incómodas pero menos sangrientas. La deformación y lo extraño y siniestro son en esta sección la pauta para la génesis de entes que podrían ser humanos —o partes de humanos— pero que parecen más una pesadilla o alucinación.

La sala la comparten las otras dos secciones de la exposición, una con retratos que hacen uso de todos los elementos antes mencionados y otra más que hace lo propio pero sobre personajes conocidos de la marca Sanrio, como Hello Kitty y un tríptico con las cabezas de My Melody, Kuromi y My Sweet Piano, además de un retrato de la cantante virtual Miku Hatsune, de Sega.

Los retratos.

“Mi personalidad no puede escoger solo lo lindo o lo feo”, comentó para VANGUARDIA el artista, “es una necesidad mía transformar las cosas que me gustan en algo con lo que me sienta más a gusto, por eso le doy el ‘giro’, para sentirme más cómodo”.

Santillán también mencionó que de referencia tiene a creadores como Tim Burton —conocido internacionalmente por crear mundos que combinan lo tierno y lo extraño—, y las cantantes Lady Gaga, Melanie Martinez y Jazmin Bean —cuya canción homónima dio nombre a la exposición—.

Las cabezas de los personajes de Sanrio.

En especial en el trabajo de estas últimas tres artistas se pueden encontrar paralelos entre sus videos musicales y la obra del ilustrador saltillense. Desde los performance y las diferentes estéticas que ha adoptado Gaga en su carrera hasta las propuestas de Melanie Martinez y Jazmin Bean, quienes son representantes de las corrientes pastel goth y pastel core y poco a poco han acercado este estilo a una audiencia cada vez mayor.

Puedes visitar “Super Slaughter” en la Taberna el Cerdo de Babel hasta el 22 de febrero, las piezas están a la venta a precios accesibles.

Un cerdito diferente en El Cerdo.