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Señalan médicos que miedo disminuye sistema inmune y lo hace más susceptible a enfermarse

En los últimos días la gente se vuelca a artículos que mantengan "a raya" al coronavirus (COVID-19), sin embargo, hay una forma de cortarle poder y es dejando de tener miedo.

Expertos señalan que aquellas personas que se preocupan exageradamente o que frecuentemente se encuentran en estado de psicosis, son susceptibles a sufrir con mayor severidad enfermedades como el coronavirus.

¿Por qué? La clave reside en que, en caso de contraerlo, el COVID-19 hallaría un organismo más débil pues está comprobado que el miedo afecta al sistema inmunológico.

"Se ha comprobado que los problemas mentales o de miedo... sí contribuyen a que el sistema inmunológico y puede disminuir el sistema de defensas.

"Los altos niveles de adrenalina que se generan en el cuerpo están relacionados a la disminución de la respuesta de defensa del sistema inmunológico y de la alta presión", explica el médico Eduardo Lingow.

La Secretaría de Salud llamó a no caer pánico al señalar que en el remoto caso de contraerlo, es fácil recuperarse pues se trata de una gripe o resfriado más.

Se informó también que del total de infectados, el 98% se recupera además de que, de ese universo, el 80% tiene síntomas leves, el 14% graves y sólo el 6% muy graves.

El epidemiólogo e infectólogo, Ricardo Téllez, señaló que el COVID-19 quienes llegan a los síntomas graves es porque previamente tienen un cuadro de inmunodepresión por alguna enfermedad crónica; ahora, a eso, dijo el experto, hay que sumarle el miedo.

"El estrés puede definitivamente hacer una disminución del sistema inmunitario y, aparte, del estrés y el miedo otras enfermedades pueden bajar el sistema inmunológico como la diabetes la obesidad y algún tipo de cáncer", señaló.

"(Lo recomendable es) llevar una dieta balanceada, tener el control si se tiene alguna enfermedad crónico-degenerativa, diabetes, hipertensión, el lavado correcto de manos con agua y jabón en caso de no tener jabón y agua con gel antibacterial, toser cortésmente en la parte interna del codo", agregó Téllez.

Vida del COVID-19

Además del tema del miedo, los expertos también se refirieron a la periodo de vida de esta nueva cepa de coronavirus.

Lingow y Téllez expresaron que en el aire, tras ser expulsado mediante tos o estornudo, el COVID-19 puede durar vivo de dos a nueve minutos, pero en una superficie desde dos horas a nueve días.

"Hay que estar limpiando las superficies que estuvieron en contacto con secreciones de otras personas, pero sobre todo en los sanitarios y en el cuarto de baño se ha encontrado que es donde hay grandes cantidades de virus en las personas infectadas", señaló Lingow.

En el caso de las personas infectadas, se sabe que pueden empezar a transmitirlo tres días después de que lo contrajeron.

Una vez que presenta síntomas se recomienda aislarse 14 días o más para evitar riesgos para otras personas.