Foto: Omar Saucedo
Esta nueva propuesta, 'El Quequito Filosofal', ofrecerá en sus instalaciones la charla sobre las razones por las que se adquiere el hábito de la lectura

La Librería café “Quequito Filosofal” fue creada hace mes y medio por la familia Martínez Valenzuela en su domicilio de Humboldt 1340, luego de que el proceso de publicación de la primera novela de su hijo, Ricardo Martínez, la inspirara a apoyar a otros artistas en crecimiento.

“Cuando nos metemos en el mundo de editar y publicar un libro, fuimos conociendo escritores y pintores independientes, algunos comentaban que el único apoyo es el local y entre los mismos artistas, y que si existiera alguna especie de espacio ahí irían, entonces nosotros decidimos no dejarlo en charla y comenzamos a trabajar para lograrlo”, explicó Ricardo.

El amplio patio que está cubierto por toldos, y que es donde está la Librería café "Quequito Filosofal" ofrece un ambiente cómodo para el lector, entre sillas y mesas rústicas, flores y plantas decorativas y una amplia variedad de textos disponibles para cualquiera que desee pasar una tarde leyendo, acompañado de un café y un postre.

“Mi familia es muy lectora y los libros que ya habíamos leído pues, dicen que en el librero mueren, así que ahora tenemos el concepto de que vengan las personas, les ofrecemos café y que tomen el libro que gusten y lo lean”, explicó el joven escritor.

Foto: Omar Saucedo


En este espacio hay cerca de 100 libros, desde novelas juveniles como la saga de "Harry Potter" o los "Juegos del hambre", hasta clásicos como "El diario de Anna Frank", "El viejo y el mar" o "El retrato de Dorian Gray".

“Los pueden leer aquí, venir y continuar leyendo, aunque estamos buscando la manera de poder prestarlos. Hay unas vecinitas que quisieran llevárselos, por ejemplo. Mi papá fue bibliotecario y él me va a explicar el proceso para prestar los libros.

“De hecho, hay familias enteras que vienen y se sientan a leer. No tenemos fotos de todos ellos, pero es muy bonito verlos. Vino una familia y los cuatro estaban leyendo, cada uno en su mundo y tomaban el café y los veíamos que querían pedir otro, pero no querían despegarse del libro para hacerlo", nos contó la señora Elizabeth Valenzuela.

El café pronto mudará sus instalaciones a un espacio más adecuado (en la esquina de la misma cuadra), donde se podrán realizar exposiciones. Ya tienen programadas varias, una con miembros del programa de la Secretaría de Educación, “Misiones Culturales” y otra con la fotógrafa Isela Ramírez Santos y, por supuesto, aseguraron que la invitación para cualquiera que desee exponer ahí está totalmente abierta.

Foto: Omar Saucedo


¿Porqué me gusta leer?

Esta charla se llevó a las escuelas Cristobal Colón, Josefa Ortiz de Domínguez y Galileo Galilei, y será impartida hoy por Ricardo Martínez, y está basada en su propia experiencia como lector y sobre el proceso de la publicación en 2016 de su libro, y explicó que “como vimos a los niños de estas escuelas emocionados, se nos ocurrió adaptar esta charla y presentarla en el café”.

“He escrito varios cuentos que comparto con amigos, pero el trabajo más formal que he hecho se llama ‘Cretacic: La rebelión’, es una distopía de ciencia ficción, y se vende aquí en el café”, nos contó con relación a su pasión por la literatura.

“Lo primero que hicimos para publicarlo fue mandar una copia a Indautor a México, para revisar que no hubiera plagio. Es barato el proceso, de hecho, y una vez que verifican que es obra original se sella un documento donde te ponen como autor de esa obra”.

Esto fue en 2014, cuando Ricardo tenía 15 años. Nos comentó que la historia comenzó a desarrollarla desde los 12 años y que, con el tiempo, fue puliéndola hasta el momento de la publicación.

Fue en ese tiempo cuando conoció a Cristian Martínez, editor de La Negra Plata, quien lo apoyó como corrector de estilo, aunque entonces era estudiante de letras. Así como Natalia Blanco, de la Panorámica Editorial quien hizo la portada y aunque no tiene editorial, el tiraje fue impreso con la madre de Natalia. Su primera presentación fue en el Recinto de Juárez en noviembre pasado.

El nombre del café nace del gusto de Ricardo por la serie de libros de Harry Potter. Él diseñó el logo al reemplazar en el símbolo al mago por un quequito con lentes. El quequito es la tradición culinaria de su madre.