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El titular de la CFE señaló que previamente conversaron con integrantes de TransCanada y altos funcionarios de la Embajada de Canadá, quienes expresaron disposición a renegociar los contratos

Las empresas TransCanada, IEnova y Fermaca fueron las primeras en interponer demandas con medidas de arbitraje en contra de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), por lo que también el Gobierno solicitó para ellas medidas cautelares.

Manuel Bartlett, director general de la Comisión Federal de Electricidad, informó que la empresa decidió aplicar medidas “espejo” y comenzar un proceso de arbitraje internacional.

Barlett explicó que en el Gobierno anterior se licitaron gasoductos, de los cuales 7 no habían llegado al periodo operativo debido a negociaciones no logradas, amparos o problemas en la construcción de los ductos.

El titular de la CFE señaló que previamente conversaron con integrantes de TransCanada y altos funcionarios de la Embajada de Canadá, quienes expresaron disposición a renegociar los contratos, pero pese a la voluntad de ambos tomaron medidas previas: “demandaron el pago sin demostrar que tenía derecho a ese pago”.

 
 

En el caso de Grupo Carso, aclaró que “el propósito del Gobierno es renegociar los contratos, buscar contratos equitativos. Ya tenemos un calendario para celebrar las renegociaciones; únicamente Grupo Carso no ha respondido, pero en declaraciones ha mostrado su disposición”. Así aclaró Barlett en torno a las negociaciones con siete empresas que realizaron gasoductos “que no llegan a ningún lado”.

Manuel Barlett dijo que si un contrato no satisface a alguna de las partes existen métodos, mismos que ellos (empresas) utilizaron “Los contratos que se renegociarán son privados y tienen cláusulas de arbitraje. En el marco del Estado de Derecho vamos a aplicar esas cláusulas de arbitraje”.

Manuel Bartlett dijo que las empresas transportistas de gas con las que tiene firmados contratos accedieron a renegociarlos, luego de que la firma solicitara arbitrajes internacionales para modificar las condiciones de los convenios.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador ha calificado de “leoninos” los contratos, sobre los de los gasoductos, porque aún cuando no estén funcionando, el Gobierno de México les paga una prima. Estos contratos son producto de la fallida Reforma Energética que impulsó Enrique Peña Nieto.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la agencia calificadora Moody’s aseguraron que el proceso iniciado por la CFE genera incertidumbre para inversiones y sus efectos económicos podrían afectar el T-MEC, afirmaron.

Por su parte, la Cámara de Comercio Estados Unidos llamó al Gobierno mexicano y a la empresa productiva del Estado a reconsiderar la medida sobre los gasoductos que atraviesan ambas naciones y cumplir con los compromisos adquiridos por el Presidente Andrés Manuel López Obrador de respetar la inviolabilidad de los contratos existentes.

En un comunicado de prensa la U.S. Chamber of Commerce expresó que durante el diálogo sostenido en Mérida en abril pasado, los empresarios estadounidenses se sintieron alentados “por el compromiso expreso del Presidente López Obrador de fortalecer el estado de derecho, como lo demuestra su promesa de honrar los contratos existentes”.