El unicel o poliestireno expandido es un material de plástico espumado con una “gran virtud” que no se pudre y no se enmohece; además, es sumamente ligero y tiene un precio excesivamente barato. Desde que se inventó hizo todo más fácil para la vida rápida. El unicel revolucionó el pensamiento y las actitudes sobre la practicidad a nivel mundial. 

Con la dinámica acelerada de la vida en las ciudades, el poco tiempo que se dispone para preparar alimentos o comer en casa, la poca información que tenemos sobre los productos que consumimos y la escasa conciencia ambiental, el unicel encontró una gran ventana de oportunidad para hacerse popular, un inmenso mercado para los productos desechables. La comodidad que implica el usar un recipiente tan barato, motivó a millones de personas y negocios a utilizar contenedores, vasos y platos de unicel, que son baratos y te “ahorran” el tener que lavarlos.

Sin embargo, la virtud del unicel queda opacada por los efectos negativos que genera.

Primero, es un derivado del petróleo que utiliza grandes cantidades de energía y en sus procesos de producción se emplean químicos que generan emisiones de dioxinas y gases clorofluorocarbonados (CFC’s) que afectan la capa de ozono y son altamente contaminantes.

Segundo, es ampliamente utilizado en la industria alimentaria, sobre todo con comidas calientes, y el estireno que contiene al entrar en contacto con el calor emite una serie de compuestos químicos dañinos. Ha sido catalogado como cancerígeno, por la Agencia de Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades de Estados Unidos de América.

Tercero, lo que hace que no se pudra, lo hace resistente en el tiempo y después de usarlo 20 minutos y desecharlo, tardará entre 500 y 800 años en degradarse. Por tal razón, constituye una de las principales fuentes de contaminación a nivel mundial. Se estima que la producción en México alcanza 350 millones de toneladas al año, de las cuales se recicla menos del 1 por ciento y el resto, ocupa hasta el 15 por ciento del volumen en los rellenos sanitarios.

Aunque hay proyectos e iniciativas de reciclaje del unicel, no se ha logrado a gran escala ni se ha conformado un mercado que permita mitigar el problema de contaminación que genera. El unicel es un tema de gran preocupación ambiental que tiene como base las preferencias de los consumidores. Si no compras, se modifica la demanda de estos productos y se reducen los residuos.

¡Piensa en todo el daño a la salud y al ambiente antes de comprar y utilizar unicel!