Insensibilidad. Hay habitantes en el Quinto Sector —como esta persona— que demuestran su escasa cultura cívica. JESÚS PEÑA
Cuando el reportero lo abordó para preguntarle que por qué era que estaba contaminando, sólo saludó con la mano y se alejó

Los vecinos de la colonia Morelos, quinto sector, tienen su basurero particular.

Un muladar con todo tipo de desechos que corre a un costado de las cinco o seis manzanas de tejabanes que conforman este barro.

Las vecinas de este lugar, ubicado al oriente de Saltillo, y donde los servicios de agua potable, luz, drenaje y pavimento no han llegado, aseguran, sin embargo, que el camión recolector es puntual.

EL SERVICIO DE RECOLECCIÓN NO FALLA

Cada lunes, miércoles y viernes, los señores de la basura suben hasta la última cuadra de esta colonia para recoger los desperdicios domésticos.

Pero como sucede aún en las colonias urbanizadas, la gente de Morelos no la saca, y prefiere botarla en los arroyos o los lotes baldíos, creando verdaderos focos de contaminación.

En la Morelos la proliferación de ratas y cucarachas, consecuencia de la acumulación de basura a cielo abierto, ya es un problema añejo y ni así las familias dejan de tirar basura.

ACEPTAN FALLAS

Esta vez no son las autoridades, ni los inspectores, ni las lideresas priístas los culpables, los mismos vecinos reconocen que es la falta de conciencia de la gente que vive en esta colonia.

Mañana irán las cuadrillas de limpieza de la municipalidad y dejarán limpio de nuevo este predio, pero al otro día los vecinos de esta colonia volverán a ensuciar. Y así sucesivamente.

Es el cuento de nunca acabar en Morelos, como en tantas otras colonias de la ciudad. 

IRRESPONSABLE Y SUCIO

VANGUARDIA sorprendió infraganti a un morador de los tejabanes vertiendo una caja con desechos en el llano, ni la presencia de las cámaras hizo que el hombre, por vergüenza o disimulo, desistiera de tirar su basura a la intemperie.

Cuando el reportero lo abordó para preguntarle que por qué era que estaba contaminando, sólo saludó con la mano y se alejó.

Esa es la cultura que impera en el quinto sector de Morelos, donde, como dicen los maestros de escuela, la pobreza no debería de esta peleada con la limpieza