Los comentarios en internet: burlas, ataques, risas... hay que hacer algo al respecto

El machismo es más hiriente que nunca y por eso necesitamos cambiar con más urgencia que antes. Poco se puede opinar contra las estadísticas. Que en México asesinen 10 mujeres por día debería ser suficiente para que todos hiciéramos algo al respecto. 

Ese número, cuando menos, debería alentarnos a reconocer nuestros errores, sensibilizarnos, ser más empáticos y trabajar de forma urgente en reconstruir el tejido social. 

Sin embargo, los comentarios que se encuentran con mayor frecuencia en internet muestran un lado más primitivo, inhumano y deprimente. Comentarios de burlas, ataques, palabras artículas con la mera intención de lastimar.

La portada de hoy en VANGUARDIA fue construida con base en comentarios de odio recopilados solo en el último mes. Comentarios reales hechos por hombres y mujeres que, protegidos por la distancia y cierto anonimato que brinda la pantalla de un teléfono o computadora, se dedicaron a desprestigiar, sin miramientos, estilo de vida, ideología, creencias.

El machismo es más hiriente que nunca y por eso necesitamos cambiar con más urgencia que antes. Ilustración: Esmirna Barrera
Leer estas posturas, una tras otra, demuestra lo enferma que está nuestra sociedad. Leer esos comentarios, cada uno más hiriente que el anterior, es reflejo de esa estructura machista que nos negamos a aceptar, pero disfrutamos en memes.

Gran parte de esas opiniones tiene reacciones de aprobación o risas. Y más personas se suman a sobajar la calidad de las mujeres luego de participar en marchas, de exigir justicia, de pedir por todas las formas que están hartas de ser invisibilidad, hartas de ser asesinadas.

Leer estas posturas, una tras otra, demuestra lo enferma que está nuestra sociedad. Leer esos comentarios, cada uno más hiriente que el anterior, es reflejo de esa estructura machista que nos negamos a aceptar, pero disfrutamos en memes.

Decidimos mostrarlos así, sin tapujos, para evidenciar que se trata de un discurso de odio que se esconde en posturas como “esas no son formas” y llegan hasta “salvajes desquiciadas”, “mejor dejen de andar de putas” o “que las levanten a palazos”.

Una sociedad que busca salir adelante no puede admitir este tipo de posturas.

Pero al final, las cosas que nos unen son más fuertes que las que nos separan. De otra manera, las miles de mujeres que salieron ayer a las calles no se hubieran unido como lo hicieron. De otra manera, el paro nacional de mujeres no hubiera tanto impacto como lo hizo hoy en día. De otra manera, no estaríamos, ahora sí, hablando de los temas que hacen falta.