El vino coahuilense fue el protagonista de la noche de este viernes cuando se llevó a cabo el Winefest 2017, evento que deleitó a mil 200 personas con los sabores del vino coahuilenses y cientos de opciones de maridajes. Aquí te mostramos cómo se vivió esta noche vinícola.

Tras un año de organización este 4 de agosto llegó la fecha para la tercera edición de este festival. El clima estuvo nublado y lluvioso, pero las instalaciones del Museo del Desierto ayudaron a que los comensales tuvieran una noche agradable.

Al ingresar al recinto, lo asistentes recibían el kit que les ayudaría a pasar un buen rato: una pequeña bolsa de tela que incluía una tableta de madera, una copa conmemorativa del evento y un catálogo de la Asociación de Vinos Coahuilenses. 

El costo del boleto fue de mil 200 pesos y Gustavo Espinoza Mireles, organizador el evento, estimó que tras probar entre cinco y seis copas de vino y comer entre 30 y 40 maridajes el comensal habrá aprovechado su inversión.

La organización puso a disposición del público tres áreas principales: el lobby del MUDE, el Patio de Sacas y el Patio de Lluvias, cada una ambientada con música en vivo y acompañada por los expositores gastronómicos y vinícolas. 

Tras un año de organización este 4 de agosto llegó la fecha para la tercera edición de este festival. El clima estuvo nublado y lluvioso, pero las instalaciones del Museo del Desierto ayudaron a que los comensales tuvieran una noche agradable.

Al ingresar al recinto, lo asistentes recibían el kit que les ayudaría a pasar un buen rato: una pequeña bolsa de tela que incluía una tableta de madera, una copa conmemorativa del evento y un catálogo de la Asociación de Vinos Coahuilenses. 

El costo del boleto fue de mil 200 pesos y Gustavo Espinoza Mireles, organizador el evento, estimó que tras probar entre cinco y seis copas de vino y comer entre 30 y 40 maridajes el comensal habrá aprovechado su inversión.

La organización puso a disposición del público tres áreas principales: el lobby del MUDE, el Patio de Sacas y el Patio de Lluvias, cada una ambientada con música en vivo y acompañada por los expositores gastronómicos y vinícolas. 


En estas zonas, el público tuvo facilidades como mesas y sillas, así como una decoración floral, luces e incluso esculturas de hielo conmemorativas del Winefest. 

De la comida se encargaron 40 restaurantes, escuelas de gastronomía, negocios y chefs, quienes prepararon platillos tanto dulces como salados para armonizar el sabor de los vinos con sus muestras. 

El queso y el jamón serrano fueron los protagonistas de la noche.

En el lugar se reunieron 17 bodegas exclusivamente coahuilenses que llevaron consigo una dotación de sus 300 etiquetas para que las personas pudieran probar los vinos que se producen en Parras, Ramos Arizpe, Arteaga, San Buenaventura y Saltillo. 


En esta ocasión, la música estuvo a cargo únicamente de artistas saltillenses, entre ellos la agrupación de jazz, swing, soul y gospel la Saltillo Big Band así como el dúo integrado por los maestros del Estudio de Ópera Armando Fuentes Aguirre, el pianista Alejandro Reyes - Valdés y la soprano Alejandra López - Fuentes.

El evento se realizó a beneficio del programa del DIF, Mil Sueños, mismo que apoya a cerca de 800 jovencitas en situación de vulnerabilidad y con buen promedio para continuar con sus intenciones de estudiar. 

Este año es muy especial para la actividad vinícola del estado, pues Casa Madero, la bodega más antigua de latinoamérica, celebra sus 420 años, entonces el Winefest fue el inicio de una serie de celebraciones en torno a esa tradicional casa, además inaugura la época de vendimias en los viñedos del estado.