Ahora la moda es que la experiencia se imponga a la juventud

Después de una sequía de 11 años, Tiger Woods celebró a sus 43 años su decimoquinto título de Grand Slam, demostrando una longevidad excepcional que no es rara en el mundo del deporte actual. Roger Federer y Tom Brady han sido muestra de ello. 

La veteranía en el mundo del deporte no es sinónimo de retiro. Las viejas glorias siguen en la cima del éxito.

Existen otros casos como el de  Tiger Woods, donde la veteranía no compite con la excelencia. 

A sus 37 años, Roger Federer es uno de los mejores tenistas de todos los tiempos. Ha conquistado 20 Grand Slams, y se mantuvo como número 1 del ranking de la ATP por 310 semanas. 

Roger Federer ha logrado récords de ocho títulos del Campeonato de Wimbledon, seis del Abierto de Australia y cinco del Abierto de Estados Unidos, así como un título del Torneo de Roland Garros. Es uno de los ocho tenistas que ha logrado vencer en los cuatro Grand Slams. 

En el 2018 cuando todos lo daban por muerto logró su vigésimo Grand Slam al agenciarse el Australian Open y volvió a ser el número uno después de seis años. 

Ahora busca conseguir un nuevo Major y agrandar su historia como tenista. 

Otro ejemplo de éxito deportivo a pesar de la antiguedad es Tom Brady.

El mariscal de campo de los Patriots de Nueva Inglaterra tiene 41 años y recientemente acaba de conseguir su sexto anillo de Super Bowl. 

Fue seleccionado 199 en el Draft del año 2000 por los Patriots y parecía que su carrera pasaría sin pena ni gloria en la NFL.  Una lesión de Drew Bledsoe hizo que llegara a la titularidad y ahí comenzó el éxito de Nueva Inglaterra.

Brady ha conquistado el Super Bowl en el 2001, 2003, 2004, 2014, 2016 y el último en el 2018 venciendo a los Rams de Los Ángeles. 

¿Se mantendrá la tendencia de los veteranos en el poder?