Actor. Luna no puede ocultar la alegría y el orgullo de este proyecto con el director estadounidense. internet
Con más de 60 años de carrera, el cineasta neoyorkino estrena este viernes en Latinoamérica su película número 50, una comedia romántica protagonizada por Timothée Chalamet, Elle Fanning, Jude Law, Selena Gomez y Diego Luna. Aunque no todo es celebración, la grave acusación de su hija Dylan regresa con fuerza y con ella las cancelaciones de sus contratos y el repudio social

A sus 83 años Woody Allen nunca ha dejado de hacer lo que más ama: cine. El director, escritor, actor y comediante estadounidense lleva más de 60 años de carrera, y este 2019 estrenó su película número 50 de la mano de Amazon llamada “Un Día Lluvioso en Nueva York”, la cual cuenta con un gran elenco encabezado por Timothée Chalamet, Elle Fanning, Jude Law, Selena Gomez y el mexicano Diego Luna. Todo parecería perfecto, otro éxito asegurado para Allen, pero desde hace unos meses el movimiento #MeToo vino a cambiar un poco el panorama del cineasta neoyorkino, y podríamos estar ante el final de una era.

La espera fue larga, tuvo que pasar más de un año para que la penúltima película de Allen se estrenara en salas de cine en Latinoamérica, ya que en Estados Unidos aún no hay fecha definida. Todo comenzó meses después de que iniciara el movimiento #MeToo, el cual logró llevar a juicio a personalidades como Harvey Weinstein, Roman Polanski y Kevin Spacey, quienes estaba acusados de acoso y abuso sexual. En aquel momento, Woody Allen no imaginaba que esta ola lo alcanzaría, pero la reiterada denuncia por abuso que su hija adoptiva, Dylan O’Sullivan interpuso en su contra, inició lo que parecería el abrupto final del también actor.

En plena tensión por las declaraciones que Dylan dio en televisión, el gigante del streaming Amazon canceló el contrato que tenía para financiar los siguientes films del realizador, lo que derivó en un millonario pleito judicial que terminó con un acuerdo entre ambas partes hace pocos días. Hasta el momento Allen no ha sido declarado culpable por ninguno de los cargos alegados por su hija adoptiva, mientras tanto la familia Farrow se muestra dividida en medio de una encrucijada entre Woody y las acusaciones de su exmujer, la actriz Mia Farrow.

Todo esto ha ocasionado que la cinta no cuente con las más grandes expectativas por parte del público y la crítica especializada, aún así, la cinta lo intentará este fin de semana en las salas de cine en México. “Un Día Lluvioso en Nueva York” cuenta la historia de una pareja que llega a la icónica ciudad de Nueva York, donde les toca el peor clima, aunque como ya sabemos, eso nunca es impedimento para pasarla increíble en esta ciudad. Romance, confusiones y largos paseos por Manhattan.

SIEMPRE ‘LA GRAN MANZANA’

Woody Allen es sinónimo de Nueva York, eso no es ningún secreto, nacido en Brooklyn en 1935, el cineasta siempre ha retratado la belleza caótica que se vive en ‘La Gran Manzana’. No hay que olvidar su exitosa película de 1979 llamada “Manhattan”, protagonizada por Diane Keaton y Meryl Streep o “Crímenes y Pecados” de 1989 con Martin Landau, Anjelica Huston, Alan Alda y Mia Farrow.

Pero en algún momento, Woody Allen tuvo que dejar de filmar en Nueva York, su ciudad, porque sus películas no eran tan redituables como antes. Así que con capitales europeos, Allen comenzó a filmar en Inglaterra, Barcelona, París y Roma, lo que le otorgó una gran fama internacional, sobre todo en Europa. Así, Woody Allen, captura a través de su lente los hábitos neoyorquinos, sabiendo que en cada una de sus cintas, la ciudad de Nueva York es la instantánea del lugar más entrañable de su filmografía.

TODO SE VIENE ABAJO

Woody Allen ha sido víctima de sus propios enredos amorosos. No hay mayor prueba de ello que Ronan Farrow, su hijo con Mia Farrow y un personaje muy importante en esta historia. El joven también es periodista y curiosamente su investigación sobre Harvey Weinstein para el New Yorker fue determinante para la caída del magnate del cine y para la instauración de la era del #MeToo.

El aporte de Ronan fue vital para producir el actual derrumbe de Allen y su investigación le proporcionó un Premio Pulitzer. Pero no sólo eso, la nota periodística, primordialmente, se convirtió en la venganza perfecta contra su padre. Pero el efecto de las denuncias contra Weinstein no fue sólo la detención y el desprestigio del productor, sino la instauración de un nuevo orden.

Fue así que la imagen de Woody Allen se deterioró como no lo había hecho en el cuarto de siglo que medió entre las denuncias y su caída. Ronan fue una pieza clave para instaurar un clima de época en el que uno de los principales perjudicados fue su padre. Ahora, cada vez que Woody Allen recibe un reconocimiento u homenaje, Ronan y Dylan dan a conocer más historia con cartas de lectores, columnas y entrevistas, provocándole pérdidas de contratos y cancelaciones de actores y proyectos. Parece ser, que ha llegado el final para el neoyorkino.

‘UN DÍA LLUVIOSO EN NUEVA YORK’

A SABER:

Los hechos que se le imputan (y de los cuales la justicia lo absolvió: aquí se debería aclarar que este tipo de delitos por sus características de comisión son de prueba casi imposible en el tradicional sistema penal a menos que dejen secuelas físicas muy tangibles) tienen una antigüedad de 25 años.

Esta actitud de condena social a Woody Allen que, por ejemplo, impide que se estrene su película o se publiquen sus memorias, es extemporánea. Dado que nada ha cambiado en su situación personal en estos 25 años en los que estrenó 25 películas. Sólo se modificó la manera en que los otros pueden ser juzgados al relacionarse con él y su obra.