Otorgaron 65 pasaportes y recetado 132 ponches. Foto: Especial
Antes de comenzar la campaña se ponía a los Acereros entre los favoritos a pelear por el título, actualmente es el penúltimo lugar de la Zona Norte

Aunque siempre es de mucha ayuda, se dice que el dinero no lo es todo. Ese es el caso por el que atraviesan los Acereros, uno de los equipos con la nómina más alta dentro de la LMB, pero que no han podido reflejar la calidad de sus estelares jugadores.

El conjunto acerero, que aún busca su primer título en el circuito, armó un “trabuco” con peloteros de mucha calidad y renombre desde la llegada de Gerardo Benavides Pape como propietario, sin embargo, los resultados no son los esperados.

Monclova lucha por salir del sótano de la Zona Norte, lugar al que ha ido cayendo al marchar con récord de 7 triunfos y 13 derrotas (podrían haber sido 14, pero el último duelo ante Tigres fue cancelado por el mal clima).

Este año, con tremendo róster, “parecía el bueno”, y quién sabe, podría serlo, sin embargo, el inicio no ha sido el esperado y los elementos importantes no han rendido.

El 8 de abril fue clave para que vinieran más cambios entre Pericos y Acereros, además de la salida de jugadores del conjunto monclovense, pues dejaron ir una ventaja de 9 carreras y acabaron perdiendo ante Pericos por pizarra de 13-9 que incluyó un “rally gordo” (9 carreras) en el noveno episodio. Muchos elementos cambiaron de casaca en ese momento.

Jorge Flores y Mario Morales pasaron a los Acereros, además del “rellamado” de los estelares Jesús Arredondo e Issmael Salas.

A cambio, Monclova mandó a Alberto Carreón y Antonio Lamas a Puebla, a donde también llegó Matt Clark este domingo. Chad Gaudin, por su parte, fue liberado, es decir, ya ni siquiera le dieron oportunidad de regresar a Puebla tras la derrota.

A la ofensiva, en lo colectivo, los Acereros tienen números que no sorprenden a nadie, en cambio, dejan mucho qué desear si se toma en cuenta los elementos que conforman su ataque.

Batean para un promedio .286, sumando 202 imparables en 20 partidos, apenas 15 de ellos fueron cuadrangulares; suman 111 carreras y han recibido 111 ponches. Números no muy distantes de los Saraperos, equipo que “con menos” ha hecho más.

En el pitcheo, donde también ocupan la parte baja de la tabla, promedian 5.60 en efectividad; han recibido 228 imparables para 131 carreras (110 limpias).