Al no existir un estándar internacional para determinar la indemnización del daño moral, cabe preguntarse: ¿cómo los Estados establecen el valor económico del sufrimiento de las víctimas?, ¿cuál es el criterio correcto para valorar el sufrimiento?, ¿cómo se mide el sufrimiento de las víctimas? Al determinar el valor del sufrimiento, sin criterios claros basados en el respeto a la dignidad humana, se pone en duda que realmente se repare el daño de forma correcta.