En Zapalinamé sociedad y gobierno deben ir al rescate
COMPARTIR
El grupo Utopía Verde considera que el daño que las pedreras han causado a la sierra de Zapalinamé es irreparable, tal como lo dijo la secretaría del Medio Ambiente, Eglantina Canales.
De a cuerdo con el coordinador del organismo, Octavio Emmanuel Delgado Orozco, además de los efectos superficiales que se pueden observar, existe una gran degradación de las condiciones naturales del suelo.
"Además las herramientas y explosivos utilizados para el derrumbe y extracción del recurso perjudicaron la atmósfera, y también a los habitantes que se encuentran en los alrededores, a quienes les han causado daños en su vivienda así como en su tranquilidad, alterada por generación de contaminación auditiva relacionada con las detonaciones", explicó.
No obstante, Delgado Orozco cree que la recuperación del suelo podría volver a su condición original en muy largo tiempo. Ello, precisó, con el apoyo técnico de especialistas.
Medidas
Una de las medidas que se pueden implementar es "hacer bordos con el material de desecho que permitan que el agua que baje de la sierra se estanque y se filtre al subsuelo, para que se recargue el acuífero. Además se pueden condicionar espacios para la práctica de deportes extremos como el rapel", añadió.
La ciudadanía puede ayudar tanto en la elaboración de programas que procuren la preservación y restauración del equilibrio ecológico y la protección al ambiente, así como el respeto a las tareas que deben promover los tres niveles de gobierno, según lo establecido en la Ley General de Equilibrio Ecológico.
Fallan las pedreras
VANGUARDIA dio a conocer que de las tres pedreras que salieron de la Sierra de Zapalinamé dos años atrás por disposición de la Secretaría del Medio Ambiente estatal, solamente una ha iniciado con su proyecto de reparación ambiental, mientras que las otras aún se encuentran atoradas en procesos legales.
La secretaria del Medio Ambiente, Eglantina Canales Gutiérrez, aseguró que Zapalinamé jamás recuperará su rostro original debido a que los terrenos impactados ahora son solamente piedra, donde difícilmente crecerá vegetación.
"En el caso de Contrissa, que es la que comenzó a reforestar la parte donde se puede plantar, nos ha hecho saber que en la mayor parte del área no se puede hacer nada por el tipo de suelo", dijo.
Las labores de reforestación han sido con nopales y pinos piñoneros, pero no ha sido suficiente para que el área se vea recuperada.
Irreversible
Dos años atrás, la Secretaría del Medio Ambiente de Coahuila dictaminó la reubicación de las pedreras debido a que generaban grandes cantidades de polvo que contaminaba el ambiente.
De las tres pedreras que operaron en Zapalinamé, Contrissa, la mayor extractora del lugar, fue la única que se reubicó y comenzó a paliar la afectación en Zapalinamé.
Actualmente 141 hectáreas de la parte baja de Zapalinamé son objeto de un programa de restauración.