Alerta por violencia escolar: especialistas urgen supervisión adulta y regulación emocional en jóvenes.
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Ante la reciente pelea en secundaria y la pasividad de compañeros por parar el conflicto, especialista pide que docentes y padres de familia estén atentos e identifiquen conductas negativas en los jóvenes, antes de que protagonicen peleas o se conviertan en espectadores que graban y difunden videos de estas riñas
El registro y difusión de riñas entre estudiantes a través de redes sociales encendió las alertas entre especialistas y autoridades educativas en Coahuila. La psicóloga e investigadora Karla Valdés señaló que la exposición constante a este tipo de contenido en medios y plataformas digitales puede provocar que algunos adolescentes perciban la violencia como una forma válida de resolver conflictos.
La especialista advirtió que la expulsión escolar no siempre representa la solución más efectiva y sugirió implementar estrategias de prevención y concientización dentro de las escuelas.
Uno de los casos más recientes ocurrió en la Secundaria Técnica Número 74, donde dos alumnas protagonizaron una pelea que posteriormente fue difundida en redes sociales. Mientras una de las jóvenes era golpeada, otras estudiantes permanecían observando y grabando la agresión. Los padres de la menor afectada informaron que presentarán una denuncia.
La investigadora de la Universidad Autónoma de Coahuila explicó que algunos adolescentes enfrentan dificultades biológicas para regular emociones como la ira o la tristeza, debido a que su desarrollo emocional aún no está completamente consolidado.
Indicó que esta vulnerabilidad puede agravarse en contextos de bullying o acoso escolar, donde jóvenes que enfrentan agresiones constantes terminan reaccionando de manera violenta, poniendo en riesgo su integridad y la de otros estudiantes.
Ante este panorama, Valdés subrayó la importancia de la supervisión por parte de padres, docentes y tutores.
“Es vital detectar las primeras señales de afectación en los estudiantes y reportarlas de inmediato, en lugar de esperar a que los jóvenes resuelvan los problemas por su cuenta, ya que carecen de la capacidad para hacerlo sin correr graves riesgos”, señaló.
PIDEN ESTRATEGIAS DE REPARACIÓN
La especialista indicó que existen antecedentes de jóvenes que, tras participar en hechos violentos, han enfrentado sanciones legales y expulsiones escolares. Sin embargo, consideró que cada caso debe analizarse de manera particular.
En lugar de recurrir únicamente a medidas punitivas, propuso implementar estrategias de reparación del daño y generar espacios de reflexión para las personas involucradas.
Añadió que, para comprender el contexto completo de cada caso, es necesario recopilar información no solo de quienes participaron directamente, sino también de testigos, docentes y padres de familia.
Sobre el fenómeno del “telespectador”, Karla Valdés señaló que se ha convertido en otro punto crítico dentro de este tipo de incidentes.
“En lugar de intervenir para detener una pelea, deciden grabar el conflicto para obtener likes o seguidores. Este fenómeno se considera una situación social grave, pues denota una falta de empatía ante la necesidad ajena”, comentó.
La investigadora explicó que actualmente existe una creciente discusión sobre posibles mecanismos legales o sanciones para quienes graben, difundan o incentiven hechos violentos en redes sociales.
Precisó que también es importante analizar si quienes observan estas situaciones actúan por parálisis emocional o si participan activamente incentivando la difusión del material.
Finalmente, advirtió que, aunque no todos los adolescentes replican conductas violentas, quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad sí pueden ser más propensos a imitarlas, por lo que consideró urgente fortalecer la atención emocional y psicológica en las escuelas.