Coahuila: deserción, calor e infraestructura, los retos del docente rural en 2026
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Los incentivos económicos y el arraigo social ayudan a frenar la rotación de maestros en Ramos Arizpe pese a las temperaturas de 44 grados
En el marco de la conmemoración del Día del Maestro este 2026, la docencia en las zonas rurales de Coahuila enfrenta un panorama de contrastes marcado por las altas temperaturas, la movilidad poblacional y una estabilidad laboral sostenida por incentivos económicos específicos.
En los últimos años, la fluctuación en la matrícula escolar se ha convertido en una constante para las comunidades rurales de Ramos Arizpe.
Si bien existe una percepción sobre la pérdida de alumnos debido a la migración hacia las zonas urbanas, el fenómeno se manifiesta de manera distinta dependiendo de la actividad económica de cada ejido.
La profesora Lili Fabiola de la Rosa Cortés, supervisora de la zona escolar 162 del sector rural 2, explicó a VANGUARDIA que en comunidades como La Reata la población infantil disminuyó significativamente.
Expuso que hace tres años contaban con un promedio de 30 niños y actualmente solo registran siete alumnos debido a la falta de empleo para los padres de familia.
Asimismo, la supervisora señaló que este fenómeno no es generalizado, ya que en puntos como Plan de Guadalupe o Paredón se ha registrado un ligero crecimiento.
Lo anterior se atribuye a la cercanía con empresas industriales y al fomento del turismo local, lo que permite a las familias permanecer en sus comunidades de origen.
Respecto a la infraestructura, de la Rosa Cortés mencionó que actualmente dependen de las decisiones de los padres de familia a través del programa “La Escuela Es Nuestra”.
No obstante, expuso que la falta de supervisión y la limitada injerencia de los docentes en la ejecución de los recursos ha provocado que no siempre se atiendan las prioridades de equipamiento en los planteles.
INCENTIVOS ECONÓMICOS FRENAN ROTACIÓN
Uno de los pilares que ha permitido mantener la plantilla docente en las zonas más apartadas de Coahuila es la compensación denominada E3.
Este beneficio económico, otorgado a quienes laboran en escuelas marginadas, equivale prácticamente a un sobresueldo que incentiva la permanencia de los maestros en sus centros de trabajo.
“Este beneficio es muy importante para ellos y afortunadamente eso impide que se dé la rotación. Tenemos maestros en Paredón que tienen más de 10 o 15 años en la comunidad porque es casi un doble sueldo por la misma jornada de trabajo”, afirmó la supervisora.
Por su parte, el profesor Eugui Salazar Hernández, encargado de un grupo multigrado en la escuela Plan de Guadalupe, coincidió en que el ambiente de la zona rural y el trato con la comunidad son factores que motivan su labor diaria.
El docente destacó que los alumnos conservan una disposición al aprendizaje y una amabilidad que facilita la enseñanza de los cimientos educativos.
El maestro detalló que en su plantel atiende a 21 alumnos de primero, segundo y tercer grado, quienes mantienen una asistencia constante.
A diferencia de otras comunidades rurales, en su escuela se han integrado alumnos provenientes de Saltillo durante el actual ciclo escolar, manteniendo una cifra estable de alumnado sin enfrentar problemas graves de deserción.
Salazar expuso que el clima se ha posicionado como el reto más crítico para la labor docente en la región desértica de Ramos Arizpe durante 2026.
Detalló que las temperaturas han alcanzado registros históricos que dificultan la permanencia de los estudiantes dentro de las aulas, muchas de ellas construidas con materiales que absorben el calor.
“Aquí ha marcado hasta los 44 grados. Tenemos un aire acondicionado en el salón, pero ya para las 12 o una de la tarde ya no se soporta el calor. Ya se han registrado casos de niños con vómito, diarrea o mareos por las altas temperaturas”, expuso el profesor Salazar Hernández.
Ante esta situación, los dos docentes de la escuela ubicada en el ejido Plan de Guadalupe han tenido que gestionar apoyos con los padres de familia para la adquisición de ventiladores.
También explicó que en comunidades como Plan de Guadalupe hace falta una bomba de agua adicional, lo que obliga a los docentes a extraer agua de aljibes para el funcionamiento de los sanitarios.
En ese sentido, de la Rosa Cortés señaló que la Secretaría de Educación ha sido consciente de estas limitaciones y mantiene las plazas docentes incluso en escuelas con muy baja población, pues el objetivo principal es garantizar el derecho a la educación en comunidades donde no existen otras alternativas pedagógicas cercanas para los menores.
Agregó que, a pesar de las carencias materiales, la figura del maestro rural mantiene un liderazgo social y un profundo respeto por parte de los habitantes de los ejidos.
Los docentes suelen integrarse plenamente a la vida comunitaria, compartiendo alimentos con las familias y participando en actividades de mejora de los espacios públicos.
“Los maestros rurales siguen teniendo un gran liderazgo en nuestras escuelas y un respeto por la comunidad que a veces no se da en las escuelas urbanas. Existe un gran cariño y aprecio por los docentes, lo cual es un estímulo para ejercer la profesión con dignidad”, comentó la supervisora escolar.
Salazar Hernández destacó que se ha trabajado en cambiar la visión de futuro de los estudiantes rurales. Anteriormente, los infantes no aspiraban a salir de sus comunidades para estudiar una carrera profesional, pero mediante la orientación constante ahora manifiestan deseos de convertirse en médicos, veterinarios o maestros.
“Tengo 32 años ejerciendo la docencia. Durante algunos años estuve fuera del sistema educativo, pero ahora estoy feliz, feliz, feliz con mi trabajo como docente. Me encanta trabajar con niños”, narró.
Asimismo, expuso que en las zonas rurales las infancias aún mantienen una inocencia que no siempre se presenta en las escuelas urbanas.
“Estamos dándoles las bases, los cimientos a los niños de primer año para que empiecen a leer y escribir. Trabajamos ejercicios de escritura sobre lo que hacen desde que se levantan, qué les gusta hacer y cómo viven la escuela. Todo eso es muy importante para los niños”, contó.