¿Alternativas para Coahuila? China extrae gas con fracking sin agua; EU utiliza solo 5%
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La industria energética y científica propone nuevas tecnologías que podrían ayudar en el impacto ambiental para que México alcance la autosuficiencia energética
En medio del debate nacional sobre la seguridad energética, medios nacionales y reportes científicos sugieren que el fracking ha evolucionado hacia modelos más sostenibles que podrían ser la clave para explotar las reservas en la Cuenca de Burgos, ubicada en Coahuila.
En entrevista para el periódico La Jornada, Santiago Arroyo, director de la empresa URSUS, indica que las prácticas actuales en la industria permiten que el agua represente solo entre el 5 y 7 por ciento del líquido hidráulico utilizado, logrando reutilizar hasta el 95 por ciento de la misma.
La búsqueda de la autosuficiencia energética en México requeriría de la técnica no convencional para obtener gas, una actividad liderada globalmente por empresas como ExxonMobil, Chevron y Saudi Aramco.
El experto también advierte que México no cuenta actualmente con el personal, la tecnología ni las finanzas para sostener por sí solo activos de perforación en regiones como Coahuila, Chihuahua y San Luis Potosí.
Indicó que, para que la producción sea comercialmente viable, la industria ha evolucionado para minimizar el uso de agua, tratándola únicamente como un catalizador.
“Entre más agua se use, más caro es”, señala Arroyo, y subraya que la recuperación de líquidos es esencial para reducir los altos costos de producción.
FRACKING ANHIDRO
Nuevas investigaciones científicas, como el estudio Justification of Waterless Hydraulic Fracturing Methods, sostienen que las tecnologías tradicionales han alcanzado un límite operativo y deben transitar hacia métodos anhidros, sin agua.
En la publicación se destaca el uso de dióxido de carbono en estados líquido o supercrítico. Se indica que esta técnica, ya implementada por la China National Petroleum Corporation en campos de esquisto, ha reportado una mejora en la recuperación de gas de entre 15 y 20 por ciento en comparación con el método hidráulico tradicional.
Explica que el uso de nitrógeno líquido (LN2) requiere hasta un 30 por ciento menos de presión de fractura que el agua. Al ser un gas inerte y económico, no daña la roca y simplifica la limpieza del pozo.
La publicación señala que en Norteamérica se han realizado más de 1,500 operaciones exitosas transformando propano (LPG) en gel, pero aclara que todavía se evalúa la madurez comercial del Gas Natural Licuado (LNG) para este fin.
Respecto al mercado de tratamiento de aguas residuales proyectado para 2024-2028, se destaca que el reciclaje del 95 por ciento del agua no solo es un beneficio ambiental, sino también económico, pues permite reducir los costos operativos entre un 30 y 40 por ciento.