Coahuila: ¿Adiós a los juegos infantiles en las escuelas? Padres de familia cuestionan permanencia tras muerte de menor
La Sedu informó que ni la dependencia ni el Instituto Coahuilense de la Infraestructura Física Educativa son responsables de la instalación de juegos infantiles en las escuelas; padres de todo el país llaman a retirar juegos en planteles
Luego del fallecimiento de Ian Gael, de seis años, tras un accidente ocurrido durante el recreo en un jardín de niños, madres y padres de familia de diversas partes del país, incluyendo Coahuila, comenzaron a cuestionar en redes sociales la permanencia de juegos infantiles en escuelas preescolares y primarias.
El niño se encontraba en los columpios cuando, presuntamente, una parte de la estructura se desprendió, provocando su caída y un fuerte golpe en la cabeza.
La noticia generó impacto a nivel nacional y abrió un debate entre madres y padres de familia sobre las condiciones de las instalaciones educativas y la seguridad en las áreas de juego dentro de las escuelas.
En redes sociales, algunos usuarios señalaron que este tipo de juegos solo deberían utilizarse bajo supervisión constante de un adulto. Sin embargo, en escuelas públicas los docentes suelen estar a cargo de grupos de más de 28 alumnos, lo que limita la supervisión directa de cada actividad, principalmente durante el recreo.
En ese sentido, las opiniones se han centrado en la posibilidad de restringir o retirar columpios y otras estructuras recreativas para evitar nuevos accidentes.
En San Buenaventura, una madre de familia identificada como Celeste compartió una fotografía del jardín de niños donde estudia su hijo, en la que se observan columpios clausurados con cinta amarilla de precaución, lo que evidenció que la preocupación se ha extendido a otros planteles del estado.
En Piedras Negras, otra usuaria publicó un llamado para impulsar normativas que eviten más accidentes en planteles educativos.
“Hagamos que metan una ley donde no se permitan los juegos en los preescolares”, escribió.
Las reacciones también se extendieron a otros estados, donde usuarios expresaron preocupación por la seguridad de los menores en áreas recreativas escolares.
“Yo también quiero que quiten todos los juegos de los kínderes”, publicó una usuaria de Nuevo León, quien recordó otro accidente ocurrido anteriormente con un menor en un plantel educativo.
Una docente identificada como Denisse, de Monclova, señaló que la posible eliminación de juegos en preescolares no representa una preocupación para el desarrollo de los menores, al considerar que en esta etapa los niños cuentan con una alta capacidad de adaptación. Explicó que no requieren grandes estructuras para jugar, ya que, dijo, la imaginación, la compañía y espacios seguros son suficientes para su aprendizaje y recreación.
“Como decía Esteban Moctezuma Barragán: ‘La educación no solo ocurre en el aula, también se construye a través de la convivencia, la creatividad y las emociones’. Al final, los mejores recuerdos de la infancia no siempre vienen de los juegos, sino de cómo los hicieron sentir”, añadió.
Luego del trágico suceso, la subsecretaria de Planeación Educativa, María del Carmen Ruiz Esparza, explicó que el retiro de juegos infantiles dañados o deteriorados debe realizarse en consenso con las asociaciones de padres de familia, ya que forman parte del patrimonio de cada escuela.
También aclaró que ni la Secretaría de Educación de Coahuila ni el Instituto Coahuilense de la Infraestructura Física Educativa son responsables de instalar este tipo de estructuras recreativas.
La funcionaria reconoció además que gran parte de los planteles educativos del estado presenta necesidades de rehabilitación debido a la antigüedad de sus instalaciones.
Explicó que muchas escuelas operan en inmuebles construidos hace más de 50 años, situación que ha incrementado los retos relacionados con el mantenimiento y conservación de los espacios escolares.