Coahuila invita a descubrir sus ocho Pueblos Mágicos
Aventura, naturaleza, gastronomía, vitivinicultura, historia y tradiciones conforman la oferta para quienes buscan recorrer la entidad durante el verano
Durante las vacaciones de verano, Coahuila ofrece una amplia variedad de experiencias a través de sus ocho Pueblos Mágicos, destinos que combinan aventura, naturaleza, gastronomía regional, tradición vitivinícola, historia y cultura.
Parras de la Fuente, Cuatro Ciénegas, Viesca, Arteaga, Candela, Guerrero, Múzquiz y General Cepeda cuentan con atractivos y características particulares que permiten a turistas y visitantes elegir entre actividades de ecoturismo, turismo de aventura, recorridos históricos, espacios naturales y propuestas gastronómicas.
La secretaria de Turismo y Desarrollo de Pueblos Mágicos, Cristina Amezcua González, destacó que las condiciones de seguridad en el estado permiten a los visitantes desplazarse por las diferentes regiones para conocer los destinos turísticos durante esta temporada.
OCHO DESTINOS, DISTINTAS EXPERIENCIAS
Arteaga. Conocido como “La Suiza de México”, ofrece atractivos como la Iglesia de San Isidro Labrador, la Sierra de Arteaga y sus cañones, la Acequia, el Museo de las Momias y Bosques de Monterreal. También cuenta con las vinícolas Los Cedros y Bodegas del Viento. Sus condiciones naturales lo convierten en un destino para practicar senderismo, montañismo, ciclismo y otras actividades de ecoturismo y aventura.
Candela. Entre sus sitios de interés se encuentran el Parque Ecoturístico Las Lajitas, donde están Carricitos, Ojo Caliente y el Frentón; la Iglesia de San Carlos Borromeo, el Museo Federico Berrueto Ramón, la antigua Estación de Ferrocarril y la Plaza de Toros.
Cuatro Ciénegas. Su oferta incluye el Templo de San José, la Casa de la Cultura, el Museo Casa Carranza, las vinícolas Vitali y Ferriño, la Poza Azul, las Dunas de Yeso, Aruna Parque Natural —antes Río Mezquites— y las Minas de Mármol.
General Cepeda. Destaca por su riqueza histórica, arqueológica y paleontológica. En este municipio nació Jonás Yeverino, autor del popular “Jarabe Pateño”. Entre sus atractivos se encuentran Rincón Colorado, Porvenir de Jalpa, la Presidencia Municipal, el Templo de San Francisco de Asís, el Laboratorio Paleontológico y la vinícola Hacienda Florida.
Guerrero. Fundado en 1702 por el capitán Diego Ramón bajo el nombre de “Real Presidio de San Juan Bautista del Río Grande del Norte”, es considerado uno de los municipios más antiguos del norte de Coahuila. Entre sus atractivos están la Iglesia de San Juan Bautista, la Misión de San Bernardo, el Parque La Pedrera, Los Bañaderos y el Panteón Municipal.
Múzquiz. Con una importante riqueza paleontológica y cultural, el municipio es hogar de las comunidades de Negros Mascogos y Kikapú. Entre sus sitios de interés destacan la Parroquia de Santa Rosa de Lima, los museos de Historia y Paleontología, el Parque Recreativo La Cascada, el Río Sabinas y la comunidad de Negros Mascogos.
Parras de la Fuente. Su historia vitivinícola es uno de sus principales atractivos. En 1899 se instaló la fábrica textil La Estrella, considerada la más antigua de México. El destino cuenta además con la Iglesia del Santo Madero, la Iglesia de Santa María de las Parras, el Estanque de la Luz y el Cañón de la Lima.
La oferta enológica incluye casas como Don Leo, Rivero González, Casa Madero y Parvada. En Parras también se encuentra Casa Madero, vitivinícola fundada en 1597 y considerada la más antigua de Latinoamérica.
Viesca. El municipio destaca por su patrimonio religioso y natural. Entre sus principales atractivos se encuentran las Dunas de Bilbao, declaradas área de preservación; la Hacienda de Santa Ana de Hornos, la Parroquia de Santiago Apóstol y el Parque Recreativo Juan Guerra.
Además, Viesca es sede de una de las celebraciones religiosas de mayor relevancia en la entidad: la Procesión del Silencio.