Coahuila: resaltan omisiones y colusión en desapariciones ante visita de la ONU en México
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Familias de personas desaparecidas en Coahuila denunciaron ante la ONU dos décadas de impunidad y encubrimiento institucional, y exigieron intervención internacional para avanzar en verdad y justicia
En el marco de la visita del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, a México, familias de personas desaparecidas en Coahuila denunciaron que desde hace dos décadas han padecido una “guerra silenciosa” marcada por la violencia, la impunidad y el encubrimiento institucional en el norte del país.
La declaración fue emitida por Alma García, directora del Centro para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios, que acompaña al colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México, quienes desde 2009 han denunciado omisiones y presunta colusión en el tema de la desaparición de personas en la entidad.
De acuerdo con el posicionamiento, en cinco años la organización logró documentar más de 500 desapariciones y señalaron que las instituciones no han investigado a fondo ni han garantizado el acceso a la verdad.
Al respecto, la organización afirmó ante el alto comisionado que actualmente existe un sistema macrocriminal en el que las instituciones permiten la comisión de estos delitos, como se ha documentado en juicios en Estados Unidos, a partir de revelaciones de integrantes del crimen organizado, quienes han señalado pagos a funcionarios de Coahuila.
Las familias indicaron que, aunque impulsaron mecanismos como planes de búsqueda, exhumaciones y reformas legales, estos esfuerzos no se sostuvieron. Denunciaron además que las fiscalías llenan los expedientes de papeles y actuaciones sin investigar las redes de poder ni a los autores intelectuales.
Subrayaron que, dentro de su colectivo de más de 120 familias, hasta la fecha no se ha localizado a una sola persona desaparecida.
La organización resaltó que incluso en la entidad se han registrado casos de doble desaparición, en los que, tras ser localizada una persona, las propias autoridades pierden o niegan la información, como el caso de Cosme Alarcón Balderas, desaparecido a los 16 años en 2011 y localizado en 2016, pero cuyo cuerpo y expediente fueron posteriormente reportados como inexistentes por la Fiscalía estatal.
El pronunciamiento subraya que las familias han agotado todas las instancias nacionales antes de acudir al ámbito internacional, donde buscan visibilizar “lo injusto, lo frustrante y lo aterrador que es enfrentarse a los sistemas de impunidad y corrupción”.
“Por eso llegamos hasta aquí. Nos dijeron que debíamos agotar los recursos internos. Lo hicimos. Internamente tocamos todas las puertas posibles e incluso construimos nuevas puertas para tocar. Acudimos, además, al ámbito internacional para nombrar lo injusto, lo frustrante y lo aterrador que es enfrentarse a los sistemas de impunidad y corrupción, siendo mujeres, de periferia, amas de casa, estudiantes, defensoras, ciudadanas”, señala el posicionamiento.
“La violencia se ha normalizado, aprendimos a vivir con el horror; la guerra no declarada se convirtió en nuestra cotidianidad. Somos la primera línea del frente y estamos agotadas. Necesitamos su intervención”, agrega la comunicación de Alma García.
Entre sus exigencias al alto comisionado, pidieron fortalecer la oficina de Naciones Unidas en México, cambiar la metodología de observación en derechos humanos para incluir análisis de macrocriminalidad, abrir espacios internacionales para las víctimas, respaldar procesos de verdad y justicia en el país y pronunciarse sobre las violencias que enfrentan en los mecanismos institucionales de diálogo.
“Desde Coahuila aprendimos que las familias han sostenido la verdad cuando el Estado quiso enterrarla”, señalaron.