Concluye el foro internacional ‘Bridges Over Water’: urge superar asimetrías y homologar datos hídricos entre México y EU
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Destacan la urgencia de integrar a comunidades locales y pueblos indígenas bajo la premisa ‘nada sobre nosotros sin nosotros’
Tras dos jornadas de análisis y debate, celebradas los días 20 y 21 de octubre, concluyó el encuentro internacional Bridges Over Water (Puentes sobre el agua), coorganizado por el Foro Permanente de Aguas Binacionales, el Rosenberg International Forum on Water Policy, a través del Instituto de Recursos Hídricos de la Universidad de California, y El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), como anfitrión local.
Rosario Sánchez, directora del Foro Permanente de Aguas Binacionales, señaló que estos espacios abren la puerta al diálogo y a la participación ciudadana. Asimismo, llamó a los involucrados a reconocer la magnitud del problema hídrico para avanzar hacia la búsqueda de soluciones.
El simposio reunió a expertos, académicos y representantes comunitarios con el objetivo de establecer una hoja de ruta técnica e institucional frente a la crisis hídrica transfronteriza.
Entre las principales conclusiones, los especialistas coincidieron en que, aunque México y Estados Unidos trabajan conjuntamente en la gestión de los recursos hídricos compartidos, persisten profundas brechas económicas e institucionales que generan desequilibrios en las negociaciones fronterizas.
Para construir acuerdos duraderos, los participantes destacaron la necesidad de superar las asimetrías históricas y reconocer plenamente a México como un socio con igualdad de voz y respeto en las decisiones bilaterales.
HOMOLOGACIÓN DE DATOS Y CIENCIA
Uno de los principales retos metodológicos identificados durante las mesas de análisis fue la necesidad de homologar los datos y las metodologías científicas.
Los expertos recalcaron la importancia de unificar los mapas geológicos y establecer protocolos comunes para que ambos países midan y monitoreen los pozos y acuíferos transfronterizos con los mismos criterios.
En el ámbito social, se reafirmó el principio de «nada sobre nosotros sin nosotros», mediante un llamado a incorporar a las comunidades locales y a los pueblos indígenas en la toma de decisiones sobre las cuencas.
PROYECCIÓN A 2050-2070
El informe final del encuentro también destacó el papel de las organizaciones de la sociedad civil en la conservación y gestión de los recursos hídricos.
A partir de la experiencia de coaliciones como Revive el Río (Raise the River), se subrayó que la colaboración efectiva requiere anteponer las necesidades de las cuencas a los intereses individuales. Asimismo, se reconoció que las organizaciones civiles mexicanas desarrollan proyectos ambientales con una calidad e impacto iguales o superiores a los de sus contrapartes estadounidenses.
Finalmente, los organizadores enfatizaron la importancia de garantizar la continuidad institucional y el relevo generacional para enfrentar los escenarios climáticos futuros.
Ante la previsión de que la disponibilidad de agua en las cuencas de los ríos Bravo y Colorado sea drásticamente distinta entre 2050 y 2070, los participantes llamaron a mantener un diálogo técnico permanente que permita coordinar la distribución y conservación del recurso hídrico.