Destaca a nivel nacional la riqueza y belleza de las vestimentas de los Niños Dios de Coahuila
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El Día de la Candelaria se celebra de manera diversa en México, desde las alfombras monumentales de Chiapas y los rituales litúrgicos de Oaxaca, hasta la riqueza de las vestimentas del Niño Dios y los banquetes familiares en Coahuila
El periódico Excélsior destaca a Coahuila por la belleza de las vestimentas del Niño Dios, tradición que sobresale a nivel nacional
En Coahuila, el Día de la Candelaria se vive como una celebración íntima y familiar, marcada por la elección de vestimentas especiales para el Niño Dios y la preparación de alimentos tradicionales que reúnen a varias generaciones alrededor de la fe y la convivencia. La entidad destaca a nivel nacional por la diversidad de atuendos religiosos y la permanencia de costumbres que se transmiten de padres a hijos cada 2 de febrero.
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Esta expresión coahuilense forma parte de un mosaico de tradiciones que se manifiestan en distintos rincones del país durante la festividad. Mientras en otras entidades predominan las peregrinaciones o los rituales litúrgicos, en Coahuila la celebración se distingue por el simbolismo de las vestimentas del Niño Dios y los banquetes familiares, que representan promesas, agradecimientos y peticiones personales.
El diario de circulación nacional también destaca a Chiapas, particularmente en Tuxtla Chico, donde la festividad se traduce en un despliegue artístico que transforma las calles en extensas alfombras de aserrín multicolor. Flores, animales y figuras diversas conforman estas obras efímeras elaboradas por vecinos del barrio de San Miguel y otras zonas, quienes desde temprana hora trabajan de manera comunitaria para marcar el recorrido procesional de la Virgen de la Candelaria.
En contraste, en Coahuila la tradición se centra en el hogar. Personas como doña Esperanza Ramos, de 92 años, han levantado al Niño Dios por más de siete décadas, conservando el uso de ropones claros que resaltan su carácter divino. Otras familias, como los Peña Sánchez o los Del Ángel Sánchez, acompañan la celebración con tamales, platillos especiales o vestimentas típicas como la de Matlachín, reafirmando la identidad cultural y religiosa de Saltillo y la región, concluye el reportaje del prestigiado diario nacional.