‘En el Mundial 86, Saltillo tuvo más protagonismo’: José del Bosque, autor de ‘Saltillo en México 86’
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El cronista señaló que la evolución de la ciudad y las nuevas disposiciones de la FIFA hacen prácticamente imposible que Saltillo vuelva a recibir de forma independiente a selecciones mundialistas de élite
El historiador y cronista local José del Bosque detalló las transformaciones sociales, urbanas y tecnológicas que ha experimentado la ciudad al comparar la Copa del Mundo de 1986 con la justa que se desarrolla en este 2026.
A través de una investigación realizada en la hemeroteca y fototeca del Archivo Municipal de Saltillo, el autor del libro “México 86 en Saltillo” -publicado recientemente- recopiló las vivencias de la época en que la localidad recibió de forma independiente a escuadras internacionales.
Del Bosque resaltó que actualmente resulta prácticamente imposible contar con el hospedaje espontáneo de representativos nacionales de calidad élite debido a las estrictas regulaciones y asignaciones de la FIFA.
“Durante el 86 Saltillo tuvo más protagonismo. Aquí la paradoja es que cuando Saltillo tuvo a jugadores de la selección inglesa, entre ellos Gary Lineker, que es como si hoy dijéramos Harry Kane, o sea o un Paulo Futre por Portugal, este Mundial 2026 Saltillo sí lo está de alguna manera viviendo como subsede, pero oficial, auspiciada por la FIFA”, expuso.
Explicó que en el certamen de hace 40 años, la delegación de Inglaterra eligió las instalaciones del antiguo hotel Camino Real por motivos de privacidad, mientras que el representativo de Portugal seleccionó la zona por cuestiones de logística.
“Muchos testimonios de jugadores de Portugal narran que abrían las cortinas del Hotel La Torre y se veía una ciudad en paz, apaciguada, en silencio, solamente se escuchaba el tren y algunos perros”, contó del Bosque.
HOTELES PRESENTAN FUERTES CONTRASTES
Las sedes de hospedaje elegidas en 1986 muestran realidades totalmente distintas en este 2026, ya que el antiguo Camino Real se transformó en una base operativa para elementos del Ejército y de la Marina.
Por su parte, el Hotel La Torre pasó de ser un referente arquitectónico y social que albergaba una discoteca de prestigio y el restaurante de Queso Maguey a estar en proceso de remodelación tras varios años en abandono.
El edificio sufrió un proceso de abandono tras ser cooptado por grupos de la policía local entre los años 2008 y 2013, siendo utilizado en la actualidad para la grabación de contenidos de exploraciones urbanas paranormales.
“De haber sido un hotel sede de una selección élite que venía de haber jugado la final de una Eurocopa hacía dos años apenas a convertirse hoy en un sitio que por donde pasó el crimen y por donde ahorita pasan chavos buscando aventuras en esta onda fantasmal y paranormal”, expuso el entrevistado.
ALAMEDA CONSERVA TRADICIÓN FESTIVA
El investigador corroboró mediante los registros gráficos locales que la Alameda Zaragoza se mantiene desde aquella época como el punto de encuentro por excelencia para festejar los triunfos futbolísticos de la Selección Mexicana.
Durante el actual certamen del 2026, este espacio albergó las celebraciones multitudinarias de la ciudadanía tras las victorias obtenidas por el conjunto nacional frente a las escuadras de Corea, Chequia y Ecuador.
Sin embargo, la geografía de los festejos se modificó debido a que en 1986 el centro histórico representaba la única opción disponible para reunirse, mientras que la colonia República marcaba prácticamente los límites de la ciudad.
“La Alameda sí fue protagonista. Lo que la gente hacía era buscar reunirse, yo creo que eso es algo que nos une a todos, estemos en Saltillo, estemos en Zacatecas o estemos en Veracruz. El querer compartir euforia, pero de manera colectiva”, afirmó Del Bosque.
TECNOLOGÍA CAMBIA LA INFORMACIÓN
La dinámica de la información periodística y la cultura popular también evidencian una marcada evolución impulsada por la llegada de los dispositivos digitales y las plataformas de redes sociales en el siglo XXI.
A diferencia de la cobertura hegemónica y vigilada que ejercía la televisión analógica en los años ochenta, los espectadores contemporáneos poseen las herramientas necesarias para generar sus propios materiales en tiempo real.
“La gran diferencia de hace 40 años a hoy es que ahora el observador hace su propio contenido para otros observadores y ahora es el aparato mediático el que se nutre de ese contenido para poder generar su nota”, señaló el autor.
El entorno social cambió de una comunidad pacífica y conservadora en la que se escuchaba el tren a las nueve de la noche a una zona metropolitana globalizada que supera el millón de habitantes.
Este crecimiento urbano propicia dinámicas multiculturales ligadas al sector industrial, donde la población local convive diariamente con familias de origen alemán y coreano que han establecido sus raíces en el municipio.