Gana empresario juicio tras 12 años por predio minero en ejido de Ramos Arizpe
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Tras 12 años de litigio, el Tribunal Unitario Agrario resolvió a favor de Andrés Osuna Westrup, reconociendo la escritura de su predio en el ejido El Sacrificio
RAMOS ARIZPE, COAH.- Tras 12 años de litigio, el Tribunal Unitario Agrario resolvió a favor del empresario constructor e inmobiliario Andrés Osuna Westrup en la disputa por un predio ubicado en el ejido El Sacrificio, en Ramos Arizpe, donde durante más de una década se llevó a cabo la explotación de una mina de dolomita.
La sentencia reconoce la validez de la escritura inscrita a nombre de su empresa, Inmuebles Osman, e invalida el contrato previo que dio pie a la actividad minera en el terreno.
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En entrevista para VANGUARDIA, el empresario —acompañado de su abogada Arely Mendoza— explicó que el conflicto se originó cuando una persona que le adeudaba una cantidad de dinero pretendió liquidar el compromiso mediante la venta del predio a la empresa Dolomita Monclova.
Sin embargo, el contrato presentado establecía que la propiedad no pertenecía legalmente al deudor, lo que generó una irregularidad de fondo.
Ante esta situación, Osuna Westrup impulsó los trámites agrarios necesarios para regularizar la tenencia del terreno y permitir su escrituración. Incluso gestionó ante autoridades agrarias la agilización del procedimiento para otorgar derechos plenos al entonces poseedor, con el objetivo de garantizar el pago de la deuda.
No obstante, al concluir el trámite y al solicitar que la compraventa cubriera el adeudo, recibió como respuesta que la empresa minera no tenía relación contractual con él, sino únicamente con el vendedor original.
Para salvaguardar sus derechos y recuperar los recursos invertidos, decidió escriturar el predio a nombre de Inmuebles Osman.
Posteriormente, la compañía minera promovió una demanda civil solicitando la nulidad de la escritura, argumentando la existencia de un contrato previo y que el empresario tenía conocimiento del mismo.
El caso inició en tribunales civiles de Monclova, pero, al tratarse de un predio de origen ejidal, fue reencauzado a la jurisdicción agraria y turnado al Tribunal Unitario Agrario en Monterrey, donde el litigio se prolongó por más de una década. Finalmente, la autoridad determinó que el contrato invocado carecía de validez jurídica frente a la escritura debidamente formalizada.
Aunque la resolución es favorable, la representación legal del empresario señaló que la empresa minera aún puede interponer recursos de apelación o promover un juicio de amparo.
En tanto no se resuelvan eventuales recursos en segunda instancia, el asunto permanece pendiente y no se ha concretado la restitución material del inmueble.
Osuna Westrup afirmó que, durante estos 12 años, en el predio se realizó una excavación de grandes dimensiones para la extracción de dolomita, utilizando accesos colindantes y extrayendo material de forma continua.
Por ello, además de la restitución del terreno, promueve una reclamación por daños y perjuicios derivados de la explotación minera.
Buscará que se le pague una compensación por el material extraído y que el terreno sea rehabilitado a su estado original, incluyendo la reparación ambiental correspondiente. El proceso continuará hasta agotar las instancias legales necesarias.