‘Justicia para Abel’: colectivos realizan velada en Saltillo y exigen investigación sin revictimización
En la Plaza de la Nueva Tlaxcala, integrantes de organizaciones civiles recordaron a Abel Castillo y pidieron a la Fiscalía de Coahuila investigar su homicidio con perspectiva de derechos humanos, género y diversidad sexual. También llamaron a evitar discursos de odio.
Con una exigencia de justicia y un llamado a respetar la memoria de Abel Bernardo Castillo Peña, integrantes de colectivos y organizaciones civiles se reunieron la noche de este jueves en la Plaza de la Nueva Tlaxcala, en Saltillo, para realizar una velada tras el homicidio del joven de 21 años, localizado sin vida en San Buenaventura.
La concentración, convocada por Orgullo y Dignidad Saltillo, reunió a personas que acudieron para recordar a Abel y manifestar su preocupación por el tratamiento público del caso. Durante el encuentro se pronunciaron discursos, se convocó a guardar un minuto de silencio y se abrió un espacio para que los asistentes expresaran sus reflexiones.
Más allá de exigir el esclarecimiento del crimen, los participantes plantearon una demanda específica: que la investigación se desarrolle con perspectiva de derechos humanos, género y diversidad sexual, sin responsabilizar a la víctima por las circunstancias previas a su asesinato.
‘ESTAMOS AQUÍ PARA EXIGIR JUSTICIA’
Rami K. Mejía, integrante de la coordinación de incidencia política y comunitaria de Orgullo y Dignidad Saltillo, explicó que la movilización surgió ante la necesidad de exigir una investigación respetuosa de la dignidad de Abel.
“El objetivo de esta velada es la exigencia de justicia para Abel Castillo, en el sentido de que se le exige a la Fiscalía que lleve un proceso que tenga una perspectiva interseccional de género y de diversidad sexual, no revictimizante”, señaló.
La activista también cuestionó que parte de la conversación pública se haya concentrado en la manera en que Abel habría conocido a la persona señalada por su homicidio, en lugar de mantener la atención sobre la responsabilidad penal de quien cometió el crimen.
Durante su intervención ante los asistentes, insistió en que la vida privada del joven no debe utilizarse para explicar o justificar la violencia que sufrió. “La vida privada y la vida sexual de Abel no es un atenuante para un homicidio”, expresó.
Asimismo, hizo un llamado a evitar generalizaciones contra la población LGBT a partir de la identidad u orientación sexual de cualquier persona involucrada en un delito. “La violencia la ejerce quien asesina. Y una persona que comete un crimen responde por sus actos de manera individual”, sostuvo.
PIDEN RESPETO AL DUELO DE LA FAMILIA
La representante de Orgullo y Dignidad Saltillo informó que, hasta ese momento, la organización no había establecido contacto con los familiares de Abel, aunque manifestó que existía la intención de acercarse a ellos. Explicó que han preferido actuar con prudencia para respetar el duelo y los procesos que enfrenta la familia después de la desaparición y posterior localización sin vida del joven.
“No hemos querido tampoco ser tan insistentes en el contacto con la familia precisamente para respetar su proceso, pero no quisimos tampoco esperar y sí quisimos movilizarnos para exigir justicia para Abel”, manifestó.
Respecto a las autoridades, indicó que el colectivo tampoco había establecido comunicación directa con la Fiscalía por este caso. Añadió que esperan conocer elementos que permitan tener certeza sobre la manera en que se desarrolla la investigación.
CUESTIONAN TRATAMIENTO DEL CASO
Durante el micrófono abierto, otros asistentes coincidieron en que la exigencia de justicia debe acompañarse de un trato digno hacia las víctimas y sus familiares.
Una de las personas que tomó la palabra expresó su inconformidad con la manera en que se ha discutido públicamente el asesinato de Abel, al considerar que se ha desplazado la atención hacia aspectos de su vida privada. “Las víctimas no tienen la culpa”, manifestó, al pedir que las autoridades prioricen el esclarecimiento de los hechos y eviten prácticas que puedan profundizar el dolor de las familias.
Otra persona recordó que la defensa de los derechos de la población LGBT requiere atención constante y advirtió sobre el riesgo de normalizar expresiones discriminatorias, especialmente entre las nuevas generaciones. También llamó a los medios de comunicación a informar sobre los hechos sin recurrir al morbo, ni a detalles íntimos que no resulten necesarios para comprender el delito.
Los pronunciamientos coincidieron en una preocupación: que el homicidio de Abel no se convierta en motivo para alimentar prejuicios contra una comunidad, sino en una exigencia de investigación y justicia.
EL CASO DE ABEL
Abel Bernardo Castillo Peña, de 21 años, había sido reportado como desaparecido después de salir de su domicilio en el ejido La Cruz, municipio de Frontera, el 5 de octubre. Posteriormente fue localizado sin vida en un inmueble en construcción en San Buenaventura. De acuerdo con información difundida por la Fiscalía General del Estado, el joven murió a consecuencia de un disparo de arma de fuego.
Las autoridades informaron de la detención de un hombre identificado como Martín “N”, señalado como probable responsable, mientras continuaban las diligencias correspondientes para llevar el caso ante un juez.
UN MINUTO DE SILENCIO
La concentración incluyó un minuto de silencio en memoria de Abel, seguido de intervenciones de asistentes que expresaron indignación y preocupación por la violencia y la discriminación. Para los participantes, la movilización también representó una oportunidad para recordar que ninguna persona debe ser responsabilizada por la violencia ejercida en su contra.
Entre los mensajes de la noche se reiteró el llamado a que las autoridades investiguen el homicidio de manera exhaustiva y a que la sociedad evite reproducir discursos que estigmaticen a la población LGBT.