Las cartas se apagan, los paquetes llegan: Internet transforma a Correos de México en Coahuila

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Coahuila
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La correspondencia entre familiares ha disminuido, pero las compras en línea abrieron otro frente para el servicio postal; entre los sobres que resisten todavía aparecen postales, mensajes desde centros penitenciarios y las tradicionales cartas a Santa Claus y los Reyes Magos.

Las cartas entre familiares ya son pocas. En las oficinas de Correos de México todavía aparecen sobres escritos a mano y alguna postal enviada desde otro país, pero el movimiento del servicio postal comienza a contar otra historia: ahora también llegan cajas y paquetes de las compras por Internet.

El cambio se percibe en Coahuila, donde el correo tradicional continúa operando mientras intenta adaptarse a una forma distinta de comunicarse y comprar. “Ha bajado mucho el depósito de cartas entre familiares o conocidos”, reconoce Roberto Morales, representante sindical de la sección estatal Coahuila del Servicio Postal Mexicano.

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En el Día Mundial del Correo, que se conmemora este 9 de octubre, Morales explica que la institución no dejó de tener trabajo; cambió lo que pasa por sus manos. “Los carteros siguen repartiendo sus paquetitos, todo lo que piden en Internet, mucho de lo que piden en Internet”, señala.

EL PAQUETE ENTRA DONDE LA CARTA RETROCEDE

Las ventas en línea se han convertido en uno de los factores que están modificando el trabajo postal. Morales asegura que Correos de México recibe paquetes de compras en línea, incluidos envíos internacionales que finalmente son canalizados a través de su red.

“Hay ciertas empresas que utilizan el servicio internacional, que vienen de otros países, (...) y muchas de ellas vienen a recaer con nosotros. No todas, pero muchas de ellas sí”, explica.

El representante sindical no proporcionó nombres de plataformas, ni cifras sobre el número de paquetes que se distribuyen en Coahuila, pues señaló que los datos globales de operación son manejados por la gerencia.

Sí identifica, sin embargo, un cambio en el trabajo cotidiano. “Nos ha traído bastantito trabajo”, dice sobre las ventas por Internet, aunque aclara que el flujo no es constante. “Sí nos ha traído muchos cambios conforme a la materia que entregan. Paquetitos, cajas, todo eso”.

La transformación que describe el trabajador en Coahuila coincide con uno de los retos reconocidos este año por el propio Servicio Postal Mexicano. En su Programa Institucional 2026-2030, publicado en abril, el organismo identifica el crecimiento del comercio electrónico como una oportunidad para el sector de mensajería y paquetería y plantea la necesidad de modernizar procesos e infraestructura para competir en ese mercado.

PERO, ¿QUIÉN SIGUE MANDANDO CARTAS?

No todas desaparecieron. Entre los usuarios que todavía recurren al papel, Morales identifica principalmente a personas adultas que envían postales o mantienen correspondencia con personas que viven en otros países.

“Las personas adultas siguen mandando postales, siguen mandando cartitas de otros países, pero son muy pocas”, reconoce.

También señala otro espacio donde el papel conserva una función: los centros de readaptación social. De acuerdo con Morales, algunas personas privadas de la libertad escriben a sus familiares como parte de actividades de su tratamiento psicológico. Son usos cada vez menos frecuentes frente a la comunicación instantánea, pero muestran que el sobre todavía encuentra destinatarios.

SANTA TODAVÍA RECIBE CORREO

Y existe una temporada en la que la carta vuelve a las manos de quienes nacieron rodeados de pantallas: las cartas a Santa Claus y a los Reyes Magos continúan formando parte de las actividades del servicio postal.

Morales relata que los trabajadores visitan escuelas ubicadas dentro de sus rutas para explicar a los niños cómo funciona el correo. Ahí los alumnos pueden preparar cartas para Santa Claus, los Reyes Magos e incluso para sus propios familiares.

Con los estudiantes de grados superiores, explica, el ejercicio puede convertirse en una pequeña introducción al correo tradicional: escribir una carta, enviarla y observar cuánto tarda en llegar hasta su destinatario. En medio de mensajes instantáneos y videollamadas, el sobre termina funcionando también como una manera de enseñar a nuevas generaciones cómo se comunicaban las personas en el pasado.

UN MILLÓN DE PIEZAS CADA DÍA

La caída de la correspondencia personal no significa que la red postal mexicana esté detenida. El Programa Institucional del Servicio Postal Mexicano 2026-2030 señala que la institución maneja más de un millón de piezas postales diariamente en el país, apoyada por 5,331 puntos de servicio y 1,330 rutas terrestres y circuitos postales.

Las cifras son nacionales y no permiten determinar qué proporción corresponde a Coahuila, pero dimensionan una operación que continúa activa mientras cambia el tipo de servicio que demandan los usuarios. Morales no proporcionó el volumen mensual o anual correspondiente al estado. Explicó que esa información es concentrada por la gerencia y no está disponible para los trabajadores entrevistados.

$!El servicio postal conserva presencia en comunidades rurales y zonas alejadas, mientras busca adaptarse al crecimiento del comercio electrónico y a los nuevos hábitos de los usuarios.

EL RETO TAMBIÉN ES LLEGAR MÁS LEJOS

Pero existe otra característica que mantiene vigente al correo público: su cobertura. En Coahuila, Morales asegura que Correos de México continúa entrando a ejidos y rancherías donde las compañías privadas de mensajería no realizan entregas.

El diagnóstico institucional publicado este año respalda la importancia nacional de esa cobertura: Correos de México reporta presencia equivalente al 94.9 por ciento de la población del país, incluyendo localidades rurales y remotas. El documento reconoce además que los operadores privados de mensajería y paquetería concentran buena parte de sus operaciones en áreas urbanas y metropolitanas.

En un estado con grandes extensiones territoriales, Morales sostiene que esa capacidad de llevar correspondencia fuera de los principales centros urbanos sigue diferenciando al servicio.

SALTILLO CRECIÓ Y LA RUTA TAMBIÉN

Incluso dentro de la ciudad, entregar el correo ya no implica recorrer el mismo Saltillo. Morales recuerda que hace una década un cartero podía concentrar un volumen considerable de correspondencia dentro de una zona relativamente pequeña. El crecimiento urbano modificó esa lógica. Nuevas colonias, fraccionamientos y viviendas extendieron las rutas y dispersaron los domicilios.

“Antes un cartero tenía la facilidad de entregar una gran cantidad de volumen de correspondencia en una zona muy chiquita”, explica. Ahora, agrega, “la correspondencia empezó a desbalagarse más” y los recorridos tuvieron que cambiar.

Es otra transformación menos visible del correo: no solamente cambió aquello que lleva el cartero, también cambió la ciudad por la que tiene que llevarlo.

DEL BUZÓN A UNA TIENDA EN LÍNEA

La adaptación llegó incluso al terreno del comercio electrónico. Correos de México cuenta con CorreosClic, una plataforma que busca conectar productos elaborados en México con compradores mediante ventas en línea y utiliza la infraestructura postal para su distribución.

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El Programa Institucional 2026-2030 identifica esta herramienta como parte de las acciones emprendidas para aprovechar las nuevas dinámicas comerciales. Morales invitó a los usuarios a conocer el servicio, que incluye apartados con productos mexicanos, artesanías y filatelia. Es una imagen muy distinta de aquella asociada únicamente con estampillas, sobres y buzones.

El papel no desapareció. Todavía viajan algunas postales, cartas familiares y, cuando se acerca diciembre, deseos infantiles dirigidos a Santa Claus. Pero junto a ellas ahora se acomodan paquetes y cajas comprados desde una pantalla. Para Correos de México, el desafío ya no parece ser únicamente conseguir que sobreviva la carta, sino encontrar un lugar para una red postal centenaria dentro de la era del comercio electrónico.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), con formación técnica en artes, y reportero de la sección local en VANGUARDIA.

Cubre temas con enfoque social, sistema de salud y salud mental, así como historias que visibilizan problemas de interés público o que buscan inspirar a la comunidad.

Ha tenido experiencia como docente en instituciones educativas de nivel preescolar, primaria y preparatoria, impartiendo talleres o clases de artes, español e inglés; además de ser aficionado a los videojuegos, las series y el cine.

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