Lo que no sabía de don ‘Chéforo’; cantante desafinado de los 70 y 80 en Saltillo
L a primera parte de esta historia concluyó buscando a “Chéforo”. El pasado 5 de diciembre VANGUARDIA publicó un especial en el que presentamos a un cantante local muy peculiar.
En su libro “Saltillo, 100 años de sucesos extraordinarios”, el autor Jorge Fuentes Aguirre habla sobre Chéforo, un hombre que entre seis y siete de la mañana se presentaba afuera de la casa del cumpleañero en turno para cantarle “Las mañanitas”.
Aquello ocurrió entre las décadas de los 70 y 80. Nadie se lo pedía y nadie sabía cómo Chéforo podía conocer los cumpleaños de todos los saltillenses.
Tras la publicación de dicha nota, el compositor Arturo Marines nos contactó para narrar de primera mano, un par de experiencias que tuvo con Chéforo.
Arturo y su familia lo conocían como Zeferino, no como Nicéforo, tal como cuenta Jorge Fuentes.
En 1970 Arturo vivía en la colonia Topo Chico, lo que en aquel tiempo era la periferia al norte de la ciudad. Arturo recuerda haber escuchado a Chéforo una sola vez, teniendo entre cinco y ocho años de edad.
“Para mí fue algo muy bello porque fue la primera vez que escuché un instrumento”, narró Arturo, quien recuerda haber percibido un sonido de guitarra muy desafinado. “No la sabía tocar, él la rascaba. Pero eran unos sonidos que me sorprendieron a mi edad”, comentó.
El segundo encuentro que tuvo con Chéforo ayuda a responder una de las grandes dudas de la historia. ¿Cómo es que sabía los cumpleaños de los saltillenses?
Cuando Arturo tenía cerca de 12 años, estuvo presente en una reunión a la que llegó Chéforo. “Empezó a preguntarnos el nombre y nos decía el día de ese santo. En esa pequeña plática me enteré de que él sabía los festivos de los santos, los 365 días. No sé cuántos años llevaría memorizándolos”, comentó Arturo Marines.
La historia de Chéforo no termina aquí. En una tercera entrega, contaremos que a nuestro peculiar músico le compusieron su propia canción.