“Resolución de la ONU sobre desaparición no es ataque, sino reflejo de una realidad dolorosa”: Alberto Xicoténcatl
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El director de Casa del Migrante Saltillo afirmó que la mención de Coahuila en el informe responde a años de documentación de familias y colectivos sobre omisiones y posibles vínculos entre autoridades y crimen organizado
El defensor de derechos humanos y director de Casa del Migrante Saltillo, Alberto Xicoténcatl Carrasco, resaltó que si Coahuila aparece en la resolución del Comité contra la Desaparición de la ONU es porque las familias de personas desaparecidas lograron documentar, durante años, una serie de omisiones por parte de las autoridades.
Fue a finales de la semana pasada cuando el Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la ONU concluyó, tras un amplio análisis, que en México las desapariciones ocurren de manera sistemática y generalizada, y que el tema debe llevarse a discusión para una posible cooperación internacional ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
En la información recopilada por el Comité se observó que, en Coahuila, se identificaron dos patrones de desaparición entre 2009 y 2012. Uno relacionado con la colusión entre corporaciones policiacas y el crimen organizado. Otro, con desapariciones forzadas ejecutadas directamente por grupos de élite y policías municipales.
Aunque Casa del Migrante Saltillo se enfoca en la atención de derechos humanos de personas extranjeras en tránsito, a lo largo de los años también ha conocido, canalizado y acompañado casos de personas migrantes desaparecidas en el contexto de violencia en Coahuila.
AÑOS DE REGISTRO Y DOCUMENTACIÓN
En ese sentido, Xicoténcatl dijo que estos casos forman parte de un trabajo de documentación de largo plazo, impulsado desde el Centro de Derechos Humanos Fray Juan de Larios, particularmente durante el acompañamiento encabezado por la activista Blanca Martínez.
“Coahuila está en el informe no porque sea el único lugar donde se han registrado desapariciones, sino porque los colectivos están muy bien organizados. Blanca Martínez, junto con todo su equipo, documentó con mucha metodología muchos casos en Fray Juan de Larios, que lograron proyectarse ante instancias internacionales”, dijo.
“Esto es porque los colectivos estuvieron nutriendo de forma constante al Comité hasta que se volteó a ver a México; es decir, obedece a una exigencia de las familias y a un trabajo de búsqueda profundo. Y que, ante la omisión, insistieron en accionar los mecanismos internacionales”, añadió.
UNA OPORTUNIDAD NO ES ATAQUE
Xicoténcatl consideró que México debería ver la decisión del Comité como una oportunidad para enfrentar un problema que se ha presentado en distintos estados, entre ellos Coahuila, y no asumirla como un ataque, como —dijo— se ha hecho desde el Gobierno Federal.
“Este informe no es un ataque, es un reflejo de una realidad que es bien dolorosa. Y si se menciona a Coahuila es porque se debe afrontar. Asumir y entender que hubo complicidades en las desapariciones es clave para el esclarecimiento, la verdad y la justicia”, indicó.
“Lo que urge es justicia y reparación, y que haya garantías de no repetición para toda la sociedad. Las personas desaparecidas y sus familias deben estar por encima de cualquier disputa política”, concluyó.