Saltillo: autoridades llaman a evitar la automedicación ante crecimiento de venta de fármacos para adelgazar
COMPARTIR
Desde problemas intestinales hasta renales, las consecuencias de consumir medicamentos para adelgazar sin supervisión médica.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) han emitido alertas sobre los posibles riesgos asociados al consumo de medicamentos utilizados para la pérdida de peso, especialmente cuando son adquiridos o utilizados sin supervisión médica.
Desde 2024, la Cofepris advirtió sobre el uso inadecuado de fármacos como semaglutida y liraglutida, mientras que organismos internacionales han señalado un incremento en reportes de efectos adversos relacionados con este tipo de tratamientos.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, las complicaciones pueden ir desde trastornos gastrointestinales hasta afectaciones graves como pancreatitis, daño renal, alteraciones hepáticas y posibles trastornos de salud mental.
En Coahuila, el incremento en los casos de obesidad ha generado una mayor demanda de estos tratamientos. Farmacias de Saltillo reportan un aumento de hasta 40 por ciento en las ventas de medicamentos para el control de peso, situación que ha provocado problemas recurrentes de desabasto.
De acuerdo con trabajadores del sector farmacéutico, productos como Mounjaro, Ozempic y Saxenda se encuentran entre los más solicitados por los consumidores. Aunque son tratamientos de alto costo y algunos requieren receta médica, su demanda ha mantenido una tendencia creciente durante los últimos meses.
RIESGOS POR CASOS NO SUPERVISADOS
Los medicamentos conocidos como agonistas del receptor GLP-1 han ganado popularidad en redes sociales por su supuesta capacidad para lograr una pérdida rápida de peso; sin embargo, las autoridades advierten que su consumo sin valoración médica puede representar un riesgo para la salud.
Entre los efectos adversos reportados se encuentran posibles cuadros de depresión, conductas autolesivas e ideas suicidas, aspectos que continúan bajo investigación por agencias regulatorias internacionales.
También se han identificado riesgos como daño renal, afectaciones en el hígado o páncreas, además de efectos cardiovasculares como taquicardia leve.
Otros efectos secundarios pueden incluir mareos, estreñimiento, infecciones y dolores de cabeza intensos.
La OPS ha advertido sobre un incremento en los reportes de eventos adversos asociados al uso indebido de medicamentos como semaglutida, liraglutida, tirzepatida y dulaglutida.
Aunque algunos efectos gastrointestinales son considerados frecuentes, el organismo internacional señala que existen riesgos más severos, entre ellos pancreatitis aguda, enfermedad biliar y obstrucción intestinal.
CRECE EL MERCADO INFORMAL
Las autoridades sanitarias también alertaron que la alta demanda de productos como Ozempic, Saxenda y Mounjaro ha favorecido la comercialización en internet y redes sociales.
Este mercado informal aumenta el riesgo de adquirir medicamentos falsificados, adulterados o que no cumplen con los estándares de calidad requeridos.
Las instituciones de salud señalaron que estos medicamentos fueron desarrollados principalmente para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 y para determinados casos de obesidad con condiciones asociadas, siempre bajo valoración médica.
El uso únicamente con fines estéticos, sin una evaluación clínica completa, puede generar consecuencias negativas para la salud.
Por ello, la OPS y las autoridades mexicanas recomiendan que estos tratamientos sean prescritos exclusivamente por profesionales de la salud, quienes deben realizar un diagnóstico adecuado, establecer la dosis correcta y mantener un seguimiento constante para reducir riesgos.