Saltillo: jóvenes encuentran identidad en pandillas; estiman solo ocho de alta peligrosidad
Las pandillas han comenzado a dejar atrás las riñas y han sido el acompañamiento que jóvenes no encuentran en sus casas o escuelas
El director de Proximidad Social y Prevención del Delito de la Comisaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Alexis Morales Hernández, detalló que el número de pandillas se ha mantenido en Saltillo al menos desde 2014 cuando se comenzaron a contabilizar.
De acuerdo con el funcionario municipal, actualmente existe un aproximado de entre 100 y 110 pandillas operando en diversos sectores de la capital coahuilense.
A pesar de la cantidad de agrupaciones, destacó que los grupos que representan una verdadera afectación para la comunidad han disminuido, teniendo identificadas únicamente entre cinco y ocho pandillas consideradas de alta peligrosidad.
Morales Hernández aclaró que una pandilla es catalogada como de alto riesgo cuando uno o dos de sus miembros cometen robos, consumen sustancias ilícitas o provocan riñas, lo que ocasiona que la sociedad estigmatice a todo el grupo por las acciones de unos cuantos.
Al definir lo que la corporación entiende por este fenómeno en la actualidad, el funcionario puntualizó que se trata principalmente de jóvenes que buscan convivir en sus vecindarios, no necesariamente con intenciones criminales.
“Para nosotros es un grupo de amigos que se está juntando. Se juntan muy seguido, viven en el mismo barrio, a echar una chevecita, hacer una discada, una carne asada, a ir a fiestas juntos, a bailar, pero que hagan algo así como que ellos planeen delinquir, la verdad es que no”, expuso Morales Hernández.
El director aclaró que en muchas ocasiones se reportan riñas de pandillas al sistema de emergencias, cuando en realidad se trata de conflictos familiares o vecinales que son mal catalogados por involucrar a algún joven perteneciente a un barrio.
BÚSQUEDA DE IDENTIDAD Y PERTENENCIA
Para fortalecer la integración comunitaria, a partir de este año el municipio lleva a cabo la segunda edición del programa “Calle por Cancha”, un torneo deportivo en el que participan jóvenes de los sectores poniente, oriente, sur y zona centro.
El funcionario detalló que el acercamiento inicial con estos grupos se logró a través de un DJ local conocido como “El Bandido”, quien ayudó a las autoridades a generar confianza para que los jóvenes no huyeran ante las unidades policiales.
Mediante estos diálogos en los barrios, la dependencia detectó que los integrantes encuentran en la pandilla un espacio de hermandad donde reciben el respaldo y la escucha que muchas veces carecen en otros entornos.
“Encontraron la familia que no encontraron a lo mejor en su casa, el apoyo que no tuvieron a lo mejor por parte de nosotros como municipio, no encontraron el apoyo en su escuela, lo encontraron con sus amigos, en una pandilla”, comentó el director.
Morales agregó que con el paso del tiempo, las dinámicas de las pandillas han evolucionado y un número importante se disuelve de forma natural cuando sus integrantes maduran, forman una familia, tienen hijos o cambian de domicilio.
El funcionario resaltó los casos de pandillas con muchos años de antigüedad en sectores como la sierra de Zapalinamé o el poniente de la ciudad, cuyos miembros mayores han decidido hacer las paces.
“Ellos mismos nos comentaron, ‘nosotros ya no queremos nada, ya queremos estar bien, ya queremos estar tranquilos’. Ellos solitos se organizaron, se calmaron y ahora son compañeros, se juntan a jugar voleibol entre ellos”, afirmó.
Sobre las agrupaciones de reciente creación, indicó que se trata principalmente de adolescentes que forman equipos de fútbol o voleibol y se autodenominan pandillas, alejados de actividades delictivas.
TORNEOS Y ACCIONES DE PREVENCIÓN
Durante la primera edición del torneo se logró la participación de un aproximado de 40 pandillas sin que se registraran incidentes de violencia, incluso cuando llegaron a enfrentarse grupos con rivalidades históricas.
A la par de las justas de fútbol, la estrategia de prevención incluye convivir en los barrios compartiendo alimentos y dotando a los jóvenes de equipo como costales y guantes de boxeo para que practiquen deporte en sus plazas.
“También se les han ido a llevar cursos de primeros auxilios. Queremos hacer también un torneo de voleibol. Muchos de los jóvenes nos han preguntado por pertenecer a la corporación de policía”, señaló el funcionario.