Diócesis de Saltillo denuncia profanación en templo y condena sacrilegio contra la Eucaristía
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Obispo llama a reforzar la protección de los recintos religiosos, recuperar objetos sustraídos y unirse en actos de desagravio
La Diócesis de Saltillo hizo pública una enérgica condena por los hechos ocurridos el pasado 12 de junio en la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, ubicada en la colonia Montebello, donde personas desconocidas irrumpieron en el inmueble, violentaron el Sagrario y sustrajeron diversos objetos de carácter litúrgico y material.
Mediante una circular dirigida a la comunidad católica y a la sociedad en general, el obispo Hilario González García informó que los responsables retiraron la protección de una ventana para ingresar al templo, rompieron el vidrio y forzaron los mecanismos de seguridad antes de acceder al Sagrario.
De acuerdo con el documento, las Sagradas Formas Eucarísticas y el Sagrario fueron recuperados posteriormente; sin embargo, continúan desaparecidos los vasos sagrados que las contenían, además de otros artículos como bocinas, extensiones eléctricas y herramientas de trabajo que también fueron robados.
El prelado señaló que, conforme al Derecho Canónico, la profanación del recinto constituye una vejación al lugar sagrado y calificó la acción como un sacrilegio contra las especies eucarísticas, por lo que recordó las implicaciones religiosas y canónicas que este tipo de actos representa para quienes los cometen.
Asimismo, explicó que mientras no se lleve a cabo el rito penitencial correspondiente para reparar la ofensa al templo, no podrá ejercerse el culto en ese espacio, procedimiento que será presidido por la autoridad eclesiástica o por un delegado designado para tal fin.
La Diócesis solicitó el apoyo de la población para localizar los vasos sagrados aún extraviados y pidió que cualquier información sea comunicada de inmediato a la Parroquia del Santo Niño de la Salud.
Finalmente, el Obispo convocó a los fieles a unirse en oración y realizar actos de desagravio por lo sucedido, al tiempo que exhortó a las parroquias a reforzar las medidas de seguridad para proteger los espacios de culto y los objetos destinados a las celebraciones religiosas.