Distingue Saltillo a sus referentes de trayectoria y servicio: Colegio San José, Luis Arizpe y Carlos de la Peña recibieron la Presea 2026
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El Colegio San José, el empresario Luis Arizpe Jiménez y el exalcalde Carlos Eugenio de la Peña Ramos fueron distinguidos con el máximo reconocimiento que otorga el Ayuntamiento de Saltillo, en el marco del 449 aniversario de la ciudad
La Presea Saltillo, considerada el máximo reconocimiento que concede el Ayuntamiento a personas e instituciones cuya trayectoria ha dejado una aportación relevante para la comunidad, fue entregada la noche del viernes al Colegio San José, al empresario Luis Arizpe Jiménez y, de manera póstuma, al exalcalde Carlos Eugenio de la Peña Ramos.
En una sesión solemne de Cabildo realizada en el Casino de Saltillo y encabezada por el alcalde Javier Díaz González y el gobernador Manolo Jiménez Salinas, los tres galardonados recibieron la distinción en el marco de las celebraciones por el 449 aniversario de la fundación de la ciudad.
En la categoría institucional, la Presea Saltillo 2026 fue otorgada al Colegio San José, institución educativa que desde hace más de dos décadas se ha consolidado como una de las principales opciones de formación en la ciudad. Surgido de la unificación de las escuelas Niños Héroes y Julieta Dávila en 2003, el plantel ha mantenido un modelo educativo basado en la formación académica, humana y espiritual, inspirado en la pedagogía marista.
La presea fue recibida por el Presbítero Luis Fernando Morales, director general de los colegios diocesanos, y el presbítero Manuel Rodolfo Escobedo Díaz de León, director del Colegio San José.
Actualmente atiende a cerca de mil 600 estudiantes y recientemente amplió su infraestructura con las instalaciones del antiguo Seminario Menor, lo que permitirá incrementar su oferta de bachillerato y estudios de posgrado. Además de mantener cuotas accesibles para las familias, el colegio ha recibido reconocimientos por su calidad educativa y ha impulsado un modelo que combina la excelencia académica con la formación en valores, lo que motivó al jurado a distinguir su contribución al desarrollo de generaciones de saltillenses.
La presea en la categoría En Vida fue entregada al empresario Luis Arizpe Jiménez, cuya trayectoria ha estado estrechamente vinculada al desarrollo económico y social de Saltillo. A lo largo de varias décadas ha encabezado empresas familiares y organismos empresariales como Coparmex Coahuila Sureste y Canacintra, además de participar en consejos ciudadanos e instituciones educativas y de beneficencia.
Su labor también ha destacado en el ámbito social. Durante su gestión al frente del Patronato de la Cruz Roja impulsó la construcción de la actual sede de la institución en Saltillo, realizada con el respaldo de la iniciativa privada y la comunidad. Asimismo, ha promovido proyectos para ampliar el acceso a la educación mediante becas y ha participado en organizaciones civiles enfocadas en fortalecer el desarrollo de la región.
“Recibo esta presea con gratitud, pero sobre todo con un compromiso: seguir sirviendo a Saltillo, mi ciudad, mientras me alcancen las fuerzas, porque esta ciudad no me debe nada. Soy yo quien le debo todo”, expresó el galardonado.
En la categoría Post Mortem, el Ayuntamiento reconoció la trayectoria de Carlos Eugenio de la Peña Ramos, ingeniero, empresario, maestro y servidor público cuya labor dejó una huella en el desarrollo urbano de Saltillo y Coahuila. A lo largo de su carrera ocupó diversos cargos, entre ellos alcalde de Saltillo y titular de Obras Públicas del municipio y del estado, desde donde participó en proyectos de infraestructura que continúan en funcionamiento, como el actual Centro de Gobierno, antes Centro de Convenciones.
Fueron la señora Silvia de las Fuentes García y Liliana de la Peña de las Fuentes, esposa e hija del galardonado, quienes recibieron la Presea en honor a Carlos Eugenio de la Peña Ramos.
Además de su actividad en el servicio público, impartió clases de Física y Matemáticas en el Ateneo Fuente, promovió el deporte de la charrería y colaboró en proyectos sociales y religiosos en beneficio de la comunidad.
Carlos Eugenio de la Peña Ramos falleció el 6 de agosto de 2020, en plena pandemia por COVID-19.
Durante la ceremonia, su familia destacó que su mayor legado fue la sencillez, la capacidad de conciliar y su vocación de servicio, valores que, señalaron, trascendieron los cargos que desempeñó y marcaron a quienes convivieron con él.
“Esta presea no reconoce solo un momento. Reconoce toda una vida. Una vida de trabajo, de servicio y, sobre todo, de ejemplo”, expresó su nieto Jesús Hernán Garza de la Peña, en representación de la familia.