Don Mundo Wehbe Mery, una vida entre el comercio y la tradición libanesa en Saltillo

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Saltillo
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Saltillenses lo recuerdan por su cercanía y generosidad; durante décadas llevó productos de la gastronomía libanesa a las mesas de la ciudad

Para quienes lo conocieron, don Raymundo Juan Tanos Wehbe Mery no fue solamente un comerciante. Su historia quedó ligada a la presencia de la comunidad libanesa en Saltillo y, de manera particular, a productos de esa gastronomía que durante décadas llegaron a las mesas de los saltillenses.

Tras su fallecimiento, ocurrido a los 89 años, amigos, familiares y clientes lo han recordado por su trato amable, su cercanía y la constancia con la que desarrolló su actividad comercial. VANGUARDIA documentó que durante décadas trabajó en Los Dos Mundos, negocio familiar ubicado en el Mercado Juárez, y posteriormente desarrolló su propia actividad mercantil, comercializando productos como pan árabe, jocoque y hoja de parra.

El historiador Carlos Recio, quien conoció a don Mundo y tuvo relación con su familia, considera que una de sus principales aportaciones fue precisamente la difusión de la gastronomía de origen libanés en Saltillo. “Es algo que habría que destacar, además de su gentileza y su idealismo”, señaló.

El historiador recuerda, desde los años 70, la actividad de don Mundo en la venta de productos de origen libanés y de Medio Oriente, entre ellos la tortilla o pan árabe, además de otros alimentos que forman parte de esa gastronomía. Con el paso del tiempo, ese comercio contribuyó a que estos productos formaran parte de la oferta gastronómica de Saltillo.

Pero para Recio, la importancia de don Mundo no se limitaba al comercio. También destacó la forma en que se relacionaba con las personas que lo rodeaban. “Fue una persona, primero, de una sola pieza, muy recto, muy honesto; y que al mismo tiempo hizo un trabajo que me parece fundamental en la vida social de Saltillo”, expresó.

Recio lo recordó además como una persona accesible y atenta, con una relación cercana con quienes convivían con él. “Siempre fue una persona muy apreciada en la sociedad por su gentileza, es decir, una persona que, como se dice popularmente, tenía la sangre ligera. Era muy muy accesible, sabía escuchar y también [era] muy amable”, dijo.

Una presencia que trascendió el negocio

Esa percepción también aparece en las reacciones publicadas en redes sociales tras darse a conocer su fallecimiento.

José M. Cantú lo recordó como un vecino de la colonia Jardines del Valle y compañero del Colegio Ignacio Zaragoza, además de destacar la experiencia de acudir a su negocio. “Que en paz descanse, y siempre muy agradable ir a su local de compras. Muy buenas pláticas y siempre un trato excelente”, escribió.

Otro usuario lo recordó como “todo un caballero”, mientras que una persona más relató un encuentro con don Mundo en una asamblea en Saltillo, donde conversaron sobre Luis Maltos y anécdotas relacionadas con el pasado de la ciudad.

Entre los testimonios publicados, también destaca el de Antonio Santos, quien recordó a don Mundo desde una dimensión familiar. Santos relató que su tío estuvo presente en momentos importantes de su vida, como los festivales escolares del Día del Padre y su primera comunión, además de acompañarlo en distintas celebraciones familiares. “Y así, durante toda mi vida recordaré que mi tío Mundo siempre estuvo presente”, escribió.

Para Santos, esa presencia adquirió un valor especial porque don Mundo ocupó un espacio importante en momentos en que él no contaba con una figura paterna cercana. “Simplemente me daba regalos invaluables, de los que no se pueden pagar con ninguna fortuna en el mundo: estar”, expresó.

Recio coincide en que el recuerdo de don Mundo está relacionado más con su personalidad que con una anécdota particular. Al hablar de él, destacó su forma de escuchar y de prestar atención a quienes tenía enfrente.

Además de su trayectoria comercial, don Mundo participó en la vida pública de Saltillo. Fue regidor durante la administración del alcalde Manuel López Villarreal, en el período 1982-1984. Para Recio, su legado también se encuentra en la continuidad de una actividad que pasó a su familia y en la permanencia de los productos que durante años estuvieron vinculados con su nombre.

“Él está presente en mi mesa diariamente”, comentó el historiador, quien explicó que continúa consumiendo productos de la familia Wehbe.

Y es precisamente en esa permanencia cotidiana donde Recio encuentra una forma de recordar a quien considera una figura importante para Saltillo. “Hay gente que le encanta parecer debajo de los reflectores. Él no, era un trabajo taciturno, sereno, optimista y siempre generoso”, concluyó.

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Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), con formación técnica en artes, y reportero de la sección local en VANGUARDIA.

Cubre temas con enfoque social, sistema de salud y salud mental, así como historias que visibilizan problemas de interés público o que buscan inspirar a la comunidad.

Ha tenido experiencia como docente en instituciones educativas de nivel preescolar, primaria y preparatoria, impartiendo talleres o clases de artes, español e inglés; además de ser aficionado a los videojuegos, las series y el cine.

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