Eva Farías: comunicar para conectar ciudad, comunidad y futuro
Desde la dirección de comunicación de Grupo Davisa, Eva Farías impulsa la narrativa de proyectos como Parque Centro, espacios que conectan comunidad, talento local y nuevas formas de vivir Saltillo
En la trayectoria de algunas personas hay momentos que parecen puntos de giro, decisiones calculadas o planes trazados con precisión. En la historia de Eva Farías, en cambio, el camino se parece más a una suma de experiencias que, con el tiempo, revelan un sentido claro: la comunicación como herramienta para conectar personas, construir comunidad y, en el proceso, ayudar a transformar la ciudad que ama.
Comunicóloga de profesión, periodista por vocación y presentadora de noticias por pasión, Eva recuerda que desde joven supo hacia dónde quería ir. Cuando años después se reencontró con sus maestras de kinder, le dijeron algo que aún la hace sonreír: “Ya sabíamos”. Tal vez lo sabían porque algunas vocaciones se notan desde temprano, incluso antes de que una misma pueda nombrarlas.
Tenía 18 años cuando comenzó a trabajar en TV Azteca dando noticias. Ahí descubrió que la comunicación no solo se trata de contar historias, sino de entender la responsabilidad que implica decirlas en voz alta. Después fue directora de Comunicación en Ramos Arizpe, trabajó en Televisa y luego llegó una oportunidad que cambió su perspectiva profesional.
La invitación para integrarse a la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto la llevó a vivir uno de los proyectos más formativos de su carrera. “Aprendes mucho por la exigencia misma del trabajo, pero también por las personas que conoces”, recuerda.
Después vendría otro capítulo igual de significativo, trabajar en la Presidencia de la República. Su exjefa le dijo una frase que todavía le resuena: “Trabajar en Los Pinos es algo que te va a acompañar toda tu vida”. Y tenía razón.
Luego participó en el proyecto Marca País, dedicado a la imagen y promoción de México. Su paso por otras instituciones, como el Tribunal Electoral del Poder Judicial y el Senado de la República, también ampliaron su experiencia.
Sin embargo, en medio de la pandemia de COVID-19, con una carrera consolidada en la Ciudad de México y estando embarazada, apareció la sensación de nostalgia por la casa.
Durante diez años vivió en la capital del país, pero nunca dejó de regresar a Saltillo cada vez que podía. Vacaciones, fines de semana largos, cualquier oportunidad era suficiente para volver. “Hay algo en la tierra que te jala”, dice Eva. Y ese llamado la convenció para traerla de vuelta.
Regresó a la radio, un lugar que siempre ha sido parte de su identidad. Pero también tuvo un encuentro inesperado que le volvió a dar un nuevo rumbo. Una visita a Parque Centro, originalmente motivada por un proyecto personal, se convirtió en una conversación sobre ciudad, comunidad y posibilidades.
Mientras hablaba con el empresario Alberto Mohamar, Eva describía Parque Centro no solo como un complejo urbano, sino como algo más vivo, un lugar donde la gente trabaja, convive, emprende, vive y se encuentra. Un espacio que, desde su perspectiva, tenía también una responsabilidad con la comunidad, con la cultura y con el impulso a proyectos locales.
La conversación terminó con una propuesta directa: “Tienes que trabajar aquí”.
Hoy, como directora de comunicación de Grupo Davisa, Eva es responsable de construir la narrativa de proyectos que han cambiado la manera en que Saltillo se piensa a sí mismo: Parque Centro, los desarrollos residenciales y el próximo Parque Norte. Su trabajo no se limita a la promoción o la imagen, se trata de entender cómo un espacio puede convertirse en punto de encuentro para una ciudad que crece, evoluciona y busca nuevas formas de conectarse.
Y si algo le entusiasma de este momento es reconocer que detrás de muchos de esos espacios hay talento local. En Parque Centro, por ejemplo, la mayoría de los negocios son emprendimientos de gente de Saltillo que encontró ahí una plataforma para crecer.
Pero entre los datos, hay uno que a Eva le gusta compartir con orgullo. Más del 50 por ciento de quienes trabajan en ese espacio son mujeres. Emprendedoras, directoras, colaboradoras que, desde distintos frentes, hacen posible que el lugar funcione todos los días.
Eva no habla de los retos de género desde la confrontación, sino de las oportunidades que encontró gracias a personas que confiaron en su talento y que entendieron la importancia de construir equipos diversos. También reconoce la influencia de su madre, una mujer que siempre fue ejemplo de determinación y que le enseñó que proponerse algo implica trabajar para lograrlo.
Y hoy, como madre, Eva encuentra una motivación especial: su hija. Quiere que la vea trabajar, planear, crear proyectos, tomar decisiones. Quiere que entienda que el trabajo también puede ser una forma de pasión y que las vocaciones, cuando se descubren, pueden convertirse en una vida entera.
Proyectando que su hija lea este reportaje dentro de 15 años, Eva le envía este mensaje: “quiero que sepa que ella es mi impulso todos los días; que todo lo que hago es para que se sienta orgullosa de mí y de sí misma. Que puede lograr lo que imagine, que nunca está sola y que siempre tendrá mi apoyo para perseguir aquello que la apasione. Que todas esas veces que mamá se tuvo que ir a una junta, también la están haciendo más fuerte a ella”.
Y en ese sentido, cuando le preguntan qué significa “mover Saltillo”, su respuesta es clara: significa imaginar la ciudad que queremos y trabajar todos los días para hacerla posible. Y en esa transformación, Eva Farías ya está dejando su huella.