Hermanas Catequistas Guadalupanas conmemoran 103 años de presencia en Saltillo
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La congregación recordó su origen en 1923 y la labor de su fundador, el entonces obispo Jesús María Echavarría, en un periodo de dificultades para la Iglesia
El Instituto de Hermanas Catequistas Guadalupanas conmemoró el 103 aniversario de su fundación en Saltillo, una fecha dedicada a reconocer la historia de la congregación y la labor desarrollada a lo largo de más de un siglo en Saltillo.
La celebración tuvo lugar el pasado 24 de agosto de 2026, con un mensaje de agradecimiento a Dios por la gracia y misericordia que, de acuerdo con la congregación, han acompañado su trayectoria desde sus orígenes.
El Instituto fue fundado en 1923 por el entonces obispo de Saltillo, Jesús María Echavarría y Aguirre, hoy reconocido como Venerable Siervo de Dios. Su iniciativa surgió en un contexto marcado por las dificultades políticas y sociales que enfrentaba el País y que posteriormente derivarían en la persecución religiosa de 1926.
UNA OBRA QUE SOBREVIVIÓ A TIEMPOS DIFÍCILES
De acuerdo con la historia de la congregación, Echavarría y Aguirre mantuvo su propósito de impulsar esta obra religiosa pese al escenario adverso que se vivía en aquella época.
Con una visión orientada hacia el futuro, el fundador buscó consolidar una comunidad dedicada a la formación catequética y al servicio de la Iglesia, poniendo cada decisión bajo la guía y voluntad de Dios.
La congregación reconoce en su fundador una figura fundamental para comprender su origen y la permanencia de la obra iniciada hace 103 años en Saltillo.
A más de un siglo de aquel comienzo, las Hermanas Catequistas Guadalupanas mantienen la conmemoración como una oportunidad para recordar sus raíces, agradecer la trayectoria construida y renovar su compromiso con la labor que dio origen al Instituto.