La construcción de la resiliencia urbana a partir de la experiencia
La resiliencia urbana es clave para enfrentar fenómenos naturales, pues implica que ciudades y comunidades puedan anticiparse, resistir, adaptarse y recuperarse sin perder sus funciones esenciales
Este lunes, Colombia sufrió un sismo de magnitud 7.4 Mw, que -se estima- ha sido el más fuerte que ha experimentado este país sudamericano en la última década. Originado en el municipio occidental de San José del Palmar, ha provocado lamentablemente decenas de fallecimientos y afectaciones graves a la infraestructura en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Armenia.
La experiencia en eventos sísmicos de Colombia no es nueva. Su ubicación en la intersección de las placas tectónicas de Nazca, del Caribe y Sudamericana, la convierten en un territorio propenso a movimientos de tierra, con referentes históricos relevantes.
Uno de estos referentes es el terremoto de Popayán, de 1983, que a pesar de haber presentado una magnitud moderada, de 5.6 Mw, su profundidad de apenas 15 kilómetros, aumentó considerablemente su potencial destructivo, causando la muerte a 250 personas y lesionando a 1,500; además, destruyó cerca de 5,000 construcciones y dañó severamente más de 13,500 viviendas.
Esta trágica experiencia derivó en la publicación del Decreto 1400, mediante el que se expidió el Código Colombiano de Construcciones Sismo Resistentes de 1984, considerado punto de partida en Colombia para la investigación moderna en sismología. El código fue posteriormente abrogado con la entrada en vigor de la Ley 400 de 1997, por la que se adoptaron normas sobre construcciones sismo resistentes.
Dos años después de esto, se tuvo otro importante referente, conocido como el terremoto del Eje Cafetero de 1999, con una magnitud de 6.1 Mw, a una profundidad de 21.6 km. Este evento provocó la muerte de 921 personas y más de 5,000 personas lesionadas, además de aproximadamente 21,000 viviendas averiadas o destruidas, siendo la ciudad de Armenia la más afectada.
Los aprendizajes de este nuevo evento llevaron a la actualización del marco normativo, teniendo en la NSR-10 (Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente) -que reemplazó en 2010 a la NSR-98 (Normas Colombianas de Diseño y Construcción Sismo Resistente)- el instrumento normativo vigente en la materia.
Cada nación que ha sufrido este tipo de experiencias, ha tenido -a partir de la documentación, estudio y aprendizajes de cada evento- la posibilidad de comprender mejor, desde su realidad contextual, cómo enfrentarles y cómo lograr recuperarse para permitir la continuidad de las comunidades y sus dinámicas.
En este contexto es necesario traer a cuenta el concepto de resiliencia urbana. Esta se entiende como la capacidad de una ciudad, un barrio o una comunidad para anticiparse a la manifestación de un riesgo, resistir sus efectos, adaptarse a circunstancias cambiantes y recuperarse sin perder sus funciones esenciales, estableciendo una nueva normalidad.
El concepto es fundamental, ya que no basta con entender los riesgos a los que está expuesto un asentamiento humano, sino también a hacer partícipes y conscientes de ellos a sus habitantes. La organización, tanto gubernamental como comunitaria, juega un papel trascendental en los esfuerzos por lograr condiciones más seguras para la población y para su patrimonio.
Es decir, no se trata solamente de reconstruir lo que se ha dañado como resultado de desastres provocados por fenómenos naturales. Se trata de, a partir de lo que se ha experimentado, corregir aquello que aumentó la vulnerabilidad a los eventos sufridos, así como generar una más funcional interacción entre la sociedad y sus instituciones, para permitir a sus habitantes afrontar mejor los riesgos a los que están expuestos.
Así, la protección a viviendas, servicios públicos, infraestructura, actividades económicas y los sistemas de abastecimiento, se va haciendo cada vez más viable. Aprender de la experiencia y traducir los aprendizajes en conocimiento útil, son acciones vitales para un futuro posible.
Punto de contacto
jruizf@henka.com.mx