Lluvias agravan rezago histórico de baches en Saltillo
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El Municipio reforzó las cuadrillas de bacheo y proyecta inversiones en infraestructura pluvial para reducir los daños en las vialidades
Las recientes lluvias registradas en Saltillo, sumadas al desgaste acumulado del pavimento, provocaron un repunte significativo en la aparición de baches en distintos sectores de la ciudad.
El director de Obras Públicas, Antonio Nerio, explicó que el agua es el principal factor que acelera el deterioro de la carpeta asfáltica, situación que se agrava por el rezago histórico en el mantenimiento de las vialidades.
“Vemos ese rezago histórico que tenemos por el desgaste del asfalto y por la intensidad de las lluvias que hemos tenido en estos meses”, afirmó el funcionario.
Para atender los daños ocasionados por las precipitaciones, la dependencia reforzó las labores de bacheo e incrementó el número de cuadrillas desplegadas en distintos puntos de la ciudad.
“De cuatro cuadrillas con las que iniciamos el año pasado, terminamos con nueve. Este año iniciamos con 18 cuadrillas, además de dos dragones que estuvieron operando durante los primeros seis meses”, detalló.
De forma paralela, el Municipio impulsa obras de infraestructura pluvial como una medida preventiva para disminuir las afectaciones en las vialidades. Entre ellas mencionó inversiones superiores a 130 millones de pesos en Misión Cerritos, alrededor de 25 millones en Mirasierra y la canalización del Arroyo del Cuatro.
Nerio recordó que los reglamentos municipales prohíben que ciudadanos o actores políticos realicen trabajos de bacheo o coloquen bordos por cuenta propia, ya que esas intervenciones pueden representar un riesgo y no solucionan el problema de fondo.
“Entendemos que quieran aparentar que van a disminuir ese rezago, pero sin el conocimiento y la tecnología adecuada es un desperdicio de recursos y pone en riesgo a las personas”, señaló.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía para evitar descargar agua de lavanderías hacia la vía pública, principalmente en los sectores norte y sur de la ciudad, debido a que el escurrimiento constante acelera la erosión del pavimento y favorece la formación de nuevos hundimientos.